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Reseña de Todo En Juego

En un cine mexicano que se siente inundado de locaciones en colonias chilangas como la Roma o la Condesa, con juventud blanca y bien posicionada económicamente, y tramas significativamente superfluas; encontrar películas que muestren otras áreas del país, con personajes más cercanos a la realidad de la población es no sólo un logro, sino una bocanada de aire fresco para nuestra pantalla grande.
Esto es lo primero que llama la atención de ‘Todo en juego’, la ópera prima del cineasta Alfredo Marrón, que puede encontrarse actualmente en cartelera. La cinta tiene como protagonista a Ismael (Emanuel Torres), un muchachito de doce años que vive en Oaxaca en el año de 1989. Anhela ser beisbolista, pero su asma impide que el equipo de su localidad le dé oportunidad de jugar, así que se conforma siendo el utilero. En sus tiempos libres, ayuda a sus papás (Mónica del Carmen y Dagoberto Gama) con su tienda y sueña con Laura (Ruth Escamilla), una chica que vive junto a su madre y hermanas cerca de la playa. Los problemas para Ismael comienzan una noche que decide acercarse a casa de Laura, ya que, sin quererlo, será testigo de un crimen cometido por Bernabé (Luis Alberti), el atemorizante jefe de una constructora que no se tentará el corazón para impedir que nuestro protagonista revele lo que vio.
‘Todo en juego’ es un coming-of-age que encanta al público por la sencillez con la que retrata a un muchachito normal (cuya aparición debemos a un efectivo casting), que tiene dudas e inseguridades, y trata de entender a un pueblo que intenta integrarse a la modernidad, pero vive basándose en creencias populares y leyendas. Ismael comienza a cuestionar lo que escucha y observa, descubriendo que hay injusticias y delincuencia que no pueden quedarse en las sombras.

Si bien su amor por el béisbol sigue siendo su prioridad, también comprende gradualmente que no puede quedarse en un mismo lugar esperando y que en él recae la posibilidad de crecer y cambiar de horizontes e ideas. Alfredo Marrón, siendo un experimentado productor televisivo, acierta al juntar esta historia de maduración con un thriller cuyo antagonista causa terror a la audiencia (Luis Alberti se luce, como ya es costumbre), todo esto teniendo como fondo los preciosos escenarios naturales de Oaxaca, que la fantástica cinefotografía de César Gutierrez Miranda nos provoca unas ganas inconmensurables de visitar.

‘Todo en juego’ es un twist del cine deportivo, y al mismo tiempo un reflejo del México que no estaba urbanizado, pero que tampoco tenía los problemas de narcotráfico y violencia que hoy lo aquejan. Su contexto representa esa inocencia que un pueblo comienza a perder debido al programa gubernamental llamado – irónicamente – “Solidaridad” (de la mano de Salinas de Gortari), así como nuestro personaje principal va dejando atrás la misma inocencia para vivir su primer enamoramiento y sus primeros problemas serios. Gracias a esta idea, integrada a la perfección, la lección de ‘Todo en juego’ no va dirigida a una edad o generación en específico, debemos aprenderla todos: Por mucho miedo que nos dé el silbido que anuncia al villano, tenemos la valentía suficiente para enfrentarlo.

Avance de Todo En Juego





