Reseñas
No Home Movie, crónica de un adiós inevitable
“No Home Movie” (titulada “No hay película casera” en México) es el último largometraje en la prolífica trayectoria de la cineasta belga Chantal Ackerman. Se encuentra disponible en el catálogo de MUBI Latinoamérica.
Ningún vínculo en la vida del ser humano es tan fuerte y poderoso como aquel que comparte con su madre. Desde el momento de la concepción, la influencia de la madre es notoria en cada una de las decisiones que ésta toma conscientemente para el bienestar del feto rumbo al momento del alumbramiento. Y tras el parto, la vida de cualquier individuo está definida en gran medida por la presencia o ausencia de la figura materna durante su desarrollo y madurez.
En el mundo del cine, las complejas relaciones filio-maternales han sido exploradas por numerosos autores en busca de una catarsis de sus propias experiencias con su madre. Desde aquellos que veneran a su figura materna en una idealización hasta quienes optan por retratar los frágiles vínculos con una madre ausente y absorta en sus propias necesidades, las historias sobre maternidades en la pantalla grande tienden a ser enmarcadas bajo la perspectiva de un hijo renuente a ponerse en el lugar de la madre. Sin embargo, una cineasta desafió este convencionalismo desde Saute ma ville, su primer cortometraje: Chantal Ackerman.
Construyendo desde su propia experiencia, una increíblemente cercana con su progenitora, la filmografía de Ackerman se caracteriza por la presencia dominante de una figura materna en cada una de sus obras, una reflexión constante sobre el significado y valor de ser madre desde la perspectiva de una hija que optó por no convertirse en una, pero que desea comprender las motivaciones detrás de una. No obstante, muchas veces esta idea tiende a perderse con la atípica conjugación del lenguaje cinematográfico que realiza Chantal: para ella, la estructura narrativa de una cinta nace a partir de la yuxtaposición de imágenes y no de una trama, por lo que su cine se percibe como una elevación de lo mundano al escasear elementos extradiegéticos y favorecer un ritmo que refleje la realidad.
No Home Movie no es una excepción a los convencionalismos de su autora. En casi dos horas, Ackerman convierte en protagonista de su documental a la persona que más influyó durante su vida: su madre, Natalie. Sobreviviente del Holocausto ahora refugiada en un departamento de Bélgica, Natalie es una anciana cuyo evidente deterioro físico todavía no alcanza a esa mente que su hija Chantal, la cineasta, adora cuestionar en cada una de sus visitas. Sus conversaciones – tanto cara a cara como por Skype –, en apariencia sumamente mundanas e intrascendentales, poco a poco revelan los matices de sus protagonistas y su inmensa cercanía, aquella que permite que un momento de exasperación por la interrupción en las actividades cotidianas se transforme en ansiedad de separación al despedirse, aquella que provoca aferrarse a cualquier tema para continuar conversando.
Sin embargo, No Home Movie también relata la historia de una mujer diametralmente opuesta a su madre al sobreponer largos planos abiertos de un viaje en carretera entre la cocina que es el principal escenario de las pláticas entre Chantal y Natalie. Fiel a su estilo sin narrativa definida, Ackerman utiliza estas imágenes como un reflejo de la persona que es, aquella que ha optado por una vida nómada y que no posee un hogar como tal… Con excepción quizás de ese departamento al que regresa para compartir momentos con esa madre cuya vida se escapa día tras día.
Para los conocedores de la trayectoria de Ackerman, No Home Movie es el cierre perfecto para la filmografía de una cineasta arriesgada que nunca sacrificó sus ideales ni su estilo. Después de todo, este documental – filmado con cámaras caseras y el celular de su autora – es el último de la directora belga ya que tomó su propia vida poco después de la finalización de la edición del metraje y la muerte de su madre. La misma Ackerman declaró que de haber sabido el resultado de No Home Movie, no se hubiera atrevido a realizar el documental por lo increíblemente personal que resulta, especialmente en esas escenas en donde su vulnerabilidad y la de Natalie quedan expuestas.
El ritmo pausado y la falta de claridad en la estructura narrativa del documental puede aburrir a aquellos espectadores que no estén familiarizados con el cine de Ackerman o que suelan concebir al cine como un medio de escapismo y no como un reflejo de la realidad. Sin embargo, aquellos con una mente abierta respecto a los límites del lenguaje cinematográfico encontrará en No Home Movie la crónica de un adiós inevitable a la persona más importante en la vida de una mujer tan frágil como atrevida, la de una directora que tomó riesgos hasta el último instante de su vida: una madre que nunca pudo ver ese documental que protagoniza.
Avance subtitulado de No Home Movie
NO HOME MOVIE. Esta obra maestra de la intimidad, es una profunda reflexión sobre las relaciones madre-hija. #EnCartelera 🇲🇽 🇦🇷 🇨🇱 🇨🇴 pic.twitter.com/8XcanwHo3P
— MUBI Latinoamérica (@mubilat) December 15, 2020
