Reseñas
La Historia del Sonido: El amor se escucha en cada nota
La Historia del Sonido es una adaptación de dos cuentos escritos por Ben Shattuck.
Fue hace más de veinte años cuando Ang Lee nos removió los corazones y robó unas cuantas lágrimas con la historia de Ennis y Jack, dos amigos que se ven avasallados por una atracción intensa, que deriva en un amor profundo y voraz. Si bien para ese entonces ya existían varias narrativas queer en el cine, ésta en particular conmovió a una audiencia innumerable y se ganó la trascendencia, convirtiéndose en un referente que, al ser evocado, trae consigo grandes expectativas.
Esta semana estrena en la cartelera de nuestro país ‘La Historia del Sonido’, que inevitablemente y a su favor, nos remite un tanto a lo alcanzado por ‘Brokeback Mountain’. Tiene como protagonistas a Lionel Worthing (Paul Mescal) y a David White (Josh O’Connor), profesores de música que se conocen en un bar, y descubren que tienen en común el gusto por las canciones folk. Conforme su relación se va desarrollando hacia un cariño más arraigado, las distancias, el tiempo y sus diferentes formas de vida pondrán a prueba su afecto, su paciencia y su anhelo.
‘La Historia del Sonido’ es una adaptación de dos cuentos escritos por Ben Shattuck, quien es el encargado del guion de esta cinta. Esto deriva en un beneficio enorme para el largometraje, ya que consigue capturar la esencia de los mismos y desenvolverla para crear a un par de personajes ricos en sensibilidad, fuertes y conscientes de sus circunstancias.
La mancuerna integrada por Mescal y O’Connor utiliza de manera espectacular los silencios para expresar mucho más de lo que las palabras pudiesen haber aportado: el temblor de una mano, una mirada insondable, una recolección de plumas… hay un sinfín de pequeños actos y guiños sigilosos que nos llenan la pantalla de intenciones y sentimiento. Incluso cuando uno está apartado del otro, son los momentos reflexivos y callados los que nos explican más que cualquier diálogo.

No obstante lo estupendo de las actuaciones, el filme dirigido por Oliver Hermanus también se precia de ser un encanto visual en sus varios escenarios. La cinematografía de Alexander Dynan nos traslada a la ruralidad inmersa en bosques interminables, con follajes entre los que se advierten climas agrestes.
Cambian luego las locaciones y nos presenta adoquines italianos, una mansión con sus costosas sábanas y enormes cuadros, y estaciones de trenes que, aún llenas de pasajeros, sirven de recuadro idóneo para resaltar pérdida y adoración. De todos estos paisajes, quizá lo más destacado de ‘La Historia del Sonido’ sea la travesía en la que nuestro dúo graba las melodías folclóricas de los habitantes de Maine: cada hogar, con luz de velas y personas de todas las edades asombradas por la posibilidad de dejar sus voces para la posteridad, hacen sentir al espectador la misma calidez, alegría y ensoñación.
Estrenada en el Festival de Cine de Cannes del 2025, donde compitió por la Palma de Oro, ‘La Historia del Sonido’ nos regala un romance puro, orgánico, en el que los dos seres no están luchando contra lo su sexualidad o sus emociones, sino contra sus propias condiciones, las cuales son imposibles de ignorar o evadir. Aunque el tiempo, las obligaciones o el destino nos impidan estar al lado de quienes queremos, seguimos llevando dentro lo que su existencia nos tatuó. Y muchas veces, sólo se necesitan unas cuántas notas para recordar que brilla una llama que no se apagará.





