Reseñas
Jason Bourne tiene un sólido regreso con poca creatividad

Después de nueve años, Matt Damon vuelve a interpretar al asesino con amnesia que lo convirtió en un actor de acción desde el nacimiento de la franquicia de Jason Bourne en 2002 con The Bourne Identity, The Bourne Supremacy en 2004 y The Bourne Ultimatum en 2007.
Damon y Paul Greengrass, quien dirigió las dos últimas épicas de Bourne, sin incluir la cinta del 2012 Bourne Legacy con Jeremy Renner, no quisieron comprometerse hasta que tuvieran un guión fuerte. El director y editor Christopher Rouse hizo los honores, con un guión que resultó con fuerte e intrépido para las necesidades del momento y aunque Damon tiene cerca de 25 líneas de dialogo, Bourne es una fuerza en perpetuo movimiento, la película dice suficiente sobre ciber terrorismo y además cruza con facilidad la línea entre seguridad publica y privada.
¿Qué ha pasado con Jason Bourne antes?
Para ponerse al corriente, Bourne ha recuperado la mayor parte de su memoria, pero no tiene información sobre el programa de la CIA que terminó con la vida de su padre. La culpa lo corroe por lo que hizo como un arma de $100 millones de dólares fabricada por el gobierno. Provoca peleas a puño limpio para golpear pero sobre todo para ser golpeado y castigado. Durante una revuelta política en Grecia, Bourne es contactado por su antigua colega Nicky Parsons (Julia Stiles) y se entera de que el nuevo director de la CIA, Robert Dewey (Tommy Lee Jones en una de sus caracterizaciones más diabólicas) está tratando de crear su propio gobierno desde las sombras con la ayuda del rey de la tecnología Aaron Kallor (Riz Ahmed). El resultado se traduce en palabras del propio avance como algo “peor que Snowden”.
Mientras Bourne recorre el planeta (Atenas, Berlin, Londres y Las Vegas) es seguido por un teniente de Dewey, Heather Lee (Alicia Vikander) y un asesino conocido sólo como The Asset (El activo) interpretado por Vicent Cassel. Milagrosamente, Greengrass y su cinematógrafo de cabecera Barry Aykroyd (The Hurt Locker) construyen un juego de espías que se desarrolla como si estuviéramos dentro de un documental. El (a veces excesivo) movimiento de las cámaras en mano destruye tus nervios y la mayoría de los efectos especiales son prácticos y no CGI, lo que le brinda un mayor realismo.
Desde Atenas hasta una persecución en autos en Las Vegas, la cinta ofrece un gran trabajo de coordinación y acrobacias que son bastante excitantes pero… Ya hemos visto todo esto, prácticamente cada película de Jason Bourne lo encuentra desorientado, buscado alguna parte de su pasado que aún se encuentra oculto, luego es perseguido por alguien del gobierno (a través de varios países) después hay una persecución climática, todo esto mientras es monitoreado desde un cuarto lleno de computadoras con tecnología de punta; y todo termina cuando descubre que el tipo que perseguía sólo era el títere de alguien más.
Jason Bourne recaudó $60 millones de dólares en su primer fin de semana en Estados Unidos, en México se estrena hasta el 26 de agosto.
Avance Subtitulado de Jason Bourne
¿Qué dice la crítica internacional de Jason Bourne?
- Realizada con un palpable sentido de urgencia, esta tensa película de acción es un modelo de cómo luce el entretenimiento mainstream cuando todo sale bien.
- Jason Bourne es el mejor thriller de acción en lo que va del año, con media docena de geniales secuencias de persecución y peleas.
- Su suave eficiencia nos brinda muchos placeres robustos. Lo que le falta son las emociones humanas que hace que estas películas se conviertan en vehículos de acción sin alma.
- Jason Bourne pertenece a Damon y Greengrass cuyo admirable, y totalmente apropiado, objetivo de divertirse convierte a la cinta en un coro sin diversión.
- Las motivaciones de los personajes son débiles y la historia esta pobremente estructurada. Pero su trabajo de cámara, posiblemente creado con la intención de desviar la atención de las fallas de la película sólo acentúa sus problemas.




