Reseñas
Reseña de ‘La casa de papel’ 4

La cuarta parte de “La Casa de Papel” llegó con bombo y platillo y las desafortunadas circunstancias de nuestra realidad fueron el mejor aliado para “el Profesor” y su banda.
A lo largo de 8 episodios, podemos ver la continuación de este nuevo atraco ideado por “El Profesor” (Álvaro Morte) y “Palermo” (Rodrigo de la Serna) al banco de España, todo para poder liberar a “Rio” (Miguel Herrán) quien estaba preso por el gobierno español, privado de sus derechos.
Para esta cuarta parte las cosas se ponen difíciles para nuestra banda favorita, con un asesino profesional suelto en el banco, que de tener la oportunidad no dudará en matar a cualquier integrante del atraco, esta cuarta temporada conserva los rasgos característicos de las anteriores, un paleta coqueteando con tonos cálidos, la ya típica narración de lo que estamos viendo en pantalla que si bien no es muy de mi agrado ya que este tipo de recursos trata al espectador como idiota, debo admitir que en este caso ayuda a intensificar la emoción de la secuencia.
La actuación de todos es bastante buena, logran crear empatía en cuanto a los atracadores, los momentos de tensión y lagrimas dan unas interpretaciones realmente convincentes, en cuanto a los antagonistas, sus aciertos y frustraciones ocasionan una serie de emociones en el espectador, honestamente en ese sentido la serie esta muy bien llevada.

El verdadero problema (desde la temporada tres) es que los personajes se traicionan a ellos mismos, con acciones que no son de ellos, que las personalidades ya definidas en las partes anteriores contrastan y contradicen lo ya establecido. Por ejemplo, en un inicio “El profesor” dijo que no quería nada de relaciones interpersonales (que en realidad todos se lo pasan por el arco del triunfo) porque complicarían el atraco y para esta ocasión se mete al banco con una familia y que cada decisión mal tomada afectara a todos de forma física y mental, porque ya hay cariño.

Que el resto de la banda decida volver a entrar por cuestiones emocionales, sabiendo que la ultima vez apenas salieron con vida y que ahora la policía no tendría piedad, que Monica decida entrar sabiendo que tiene un hijo que podría quedar huérfano y peor aun que Denver (que es el idiota del grupo) reflexione sobre esto mejor que ella misma, que Palermo no cuestione a Nairobi sobre el significado del oso, que todos aún sigan apoyando a Tokio sabiendo que la mayoría de las complicaciones se han producido por su culpa.
Para poder disfrutar de esta cuarta parte necesitas ser muy complaciente, cederle este tipo de errores argumentales a la trama para poder llevarte de viaje, que una vez que decides pasar por alto estos hechos te la pasas muy bien, disfrutas de la acción y el suspenso.
¿Se acuerdan de aquellos años dorados en que Netflix estrenaba una serie y no había mucho que juzgar porque era increíble, desde el cast, la producción, elementos visuales, referencias, paleta de colores, tonos y estilos que marcaban una gran calidad y que hacia que maratonearamos todo el fin de semana? qué lejos han quedado esos tiempos, ¿no? Sin embargo, con el estreno de la cuarta parte de “La Casa de Papel” es inevitable preguntarnos ¿si es uno de los últimos vestigios de aquellos días de ensueño?

En un inicio la serie que narra la historia de un atraco a la fabrica de moneda española fue producida y distribuida en el país ibérico por Antena 3, para después ser adquirida y distribuida mundialmente por Netflix, así que originalmente la historia no es de Netflix, la primera y segunda parte que tanto gustaron y que si bien no son perfectas, tienen una narración vertiginosa, llena de emoción y suspenso, además de una ligera critica social a las instituciones españolas.
Ahora, bajo las garras de Netflix, la serie fue todo un éxito en el mundo, montones de mercancía bajo el nombre de “La Casa de Papel” se vendió en todos los países, ya sea como disfraz para Halloween o bien como forma de protesta en varias marchas activistas en el mundo. El grito “Soy la puta ama” de Nairobi se escuchó con gran estruendo en las marchas en pro de los derechos de la mujer en los meses pasados, la máscara de Dalí ya tiene su lugar junto a otras mascaras emblemáticas como la de “Michael Myers” de “Halloween” o la máscara de Guy Fawkes utilizada por “V” en “V for Vendetta”.
Sin embargo, parece que el monstruo mercadológico es la razón para no solo tener 4 temporadas, sino buscar una quinta y es que, por qué dejar morir una gran historia en dos temporadas si bien puedes destruirla y alargarla hasta que no quede ni rastro de la idea original solo por vender más mercancía por dos o tres años más.

Avance de La Casa de Papel 4



