Reseñas
Lo bueno y lo malo de “Land: Tierra de Nadie”

Babak Jalali es un director inglés de origen Iraní que obtuvo fama global por su excelente cinta “Radio Dreams” en la que contaba la historia de las desventuras de un DJ de una estación de radio que quería llevar a la banda de rock Kabul Dreams a un concierto al lado de Metallica en Kabul, Afganistán.
Ahora, en “Land: Tierra de Nadie” Jalali se muda a los Estados Unidos para contarnos la historia de la familia Denetclaw, una familia nativos americanos que viven en la reservación india de Prairie Wolf. Ellos son unos de los pocos habitantes nativos que aún habitan esas tierras. Al ser un grupo minoritario tienen escasas oportunidades de empleo y de subsistencia. Uno de los miembros de la familia, Wesley, es alcohólico y se pasa los días bebiendo afuera de una licorería a las afueras de la reservación. Todo cambia cuando les llegan noticias del hermano menor, quien estaba en el ejército de los Estados Unidos en Afganistán, y que fue muerto en extrañas circunstancias.
Con un estilo pausado y contemplativo Jalali nos trata de sumergir en el estilo de vida de esta familia de nativos americanos, centrándose en las historias de cada uno de los hermanos Denetclaw, por un lado el hermano mayor Raymond quien trabaja en una granja industrial con su hijo ya adulto, y por otro Wes, quien es el hermano alcohólico. De esta forma Jalali trata de mostrarnos cómo es que esta población ha sido segregada y aislada con escasa o nulas oportunidades.

Aunque la muerte del hijo menor les proveería de una cuantiosa indemnización, el ejército se rehúsa a dárselas por no considerar que el chico murió en combate, además el desprecio por parte de los habitantes “blancos ” de los alrededores de la reservación y la violencia con la que tratan a los nativos nos hace ver de manera más clara el profundo rechazo que hay contra los habitantes originales de esas tierras.
Así, Land se convierte en un retrato de las precarias e injustas condiciones que viven los nativos americanos, que a pesar de que ellos poseían esa tierra, ahora son confinados a una Tierra de nadie, a una gran extensión de tierra vacía en la que no florece nada, ni la esperanza de una vida mejor, esto se ve en las acciones diarias que hace Wes, todos los días su madre lo lleva a la licorería y lo deja ahí a que se emborrache y pase el día sentado esperando que algún extraño le compre una bebida. Este pasaje deprimente es parte de una cinta llena de ese pesimismo, generado por el rechazo, la opresión y el racismo de la sociedad americana.

La cinta más que presentar un evento que sirva como punto de inflexión para el drama, está más centrada en la construcción de esta atmósfera deprimente y solitaria. Las actuaciones de los nativos americanos está hecha por actores no profesionales con la intención de darle más realismo.
No es una película feliz ni optimista, al contrario nos da cuenta de una terrible soledad provocada por la misma segregación que provocamos como sociedad.

Tal vez el estilo pausado del director, la narrativa que al principio parece desconectada y la historia anticlimática dificulten un poco la experiencia de la cinta. Sin embargo una vez inmersos en la narrativa propuesta por el director podrán disfrutar del film.
LO BUENO
- Es un drama intenso y muy real
- Fue filmada en México
LO MALO
- Ritmo pausado (lento)
- No es una película tradicional, la forma en que está contada no es del agrado de todos.

CALIFICACIÓN: 4 DE 5 ESTRELLAS
VEREDICTO: “Land: Tierra de Nadie” es una cinta pesimista, depresiva y anticlimática. Sin embargo, es una representación muy dura de la realidad de los nativos de todas partes del continente. Un retrato de la injusticia contra los verdaderos dueños de la tierra que pisamos.
Avance de Land: Tierra de Nadie



