Versos en las Nubes
Cuento: A un lado de la cama

…..Despertó súbitamente. La oscuridad era tan densa, que no lograba distinguir dónde comenzaba su cuerpo y dónde terminaba la cama.
…..Agitó su mano frente a, donde infirió estarían sus ojos: Nada.
…..Negrura absoluta que convertía un sitio tan familiar en algo indistinto, pero hostil a la vez.
…..El acongojado latir de su corazón rompía con el silencio de la noche. El aire entraba, cual potro desembocado, en sus fosas nasales, y se acumulaba en sus pulmones a tal punto que, la respiración se volvía un jadeo desesperado.
…..Sintió miedo sin saber por qué y allí, boca arriba a la nada, entendió que no se necesita ser religioso para tener fe.
…..Cerró los ojos con fuerza, la penumbra era la misma. Rezó a quién sea que la quisiera escuchar. Rezó sin saber rezar, creó una suerte de diálogo, a base de plegarias y fervor.
…..Repentinamente, un soplo calentó su cuello…
…..Sintió cómo se movía, se aproximaba. Con sus largos brazos la alcanzó.
…..– Estoy aquí – dijo.
…..Tomó su mano y cobijo su cuerpo con ternura.
…..Así como repentinamente el miedo llegó, así se fue. Las palabras de su marido acallaron su apesadumbrado corazón. Sintió paz y supo el por qué: Allí, a un lado de la cama, yacía su religión y su lugar en el mundo. Entendió que el amor es una manifestación de la fe. Sus rezos fueron escuchados.

García, C. (3 de octubre de 2020). “La forma en que tomas a tu pareja de la mano te dice cuánto tiempo estarán juntos”

