
Puede que el mameluco a rayas del niño, como la piel de cebra, confundiera a la leona. O quizá, sólo quería jugar, aunque, a juzgar por...

Claro, había un vidrio de seguridad entre la pequeña y el imponente animal. Sophia de 3 años que visitó el zoológico de Wellington en Nueva Zelanda...