‘La Casa de las Flores’ 3 se traiciona a si misma

La nueva temporada de “La Casa de las Flores” ya esta disponible en Netflix y parece que solo le bastaron unas cuantas horas para colocarse en el top ten de lo más visto en el país dentro de la plataforma, aunque claro, la única prueba de esto es la palabra de Netflix, aunque, para ser honestos, no dudo que sea verdad. Al parecer Netflix se dio cuenta que Paulina de la Mora (Cecilia Suárez) no podía aguantar el peso de la serie sola y decide recurrir a su piedra angular, Virginia de la Mora, aunque no de la mano de Verónica Castro; pero para entender lo que sucede con esta serie hay que retroceder un poco.

Nunca ha sido un misterio para nadie que las “creaciones” de Manolo Caro estaban inspiradas (para ser amables) en la filmografía de Almodovar y esta bien, digo a nadie parecían molestarle las paletas de colores y secuencias calcas entre creaciones, es más hasta parecía un buen juego el adivinar de que película era la toma, sin embargo un día de la mano de Netflix llego la nueva creación de dicho director “La Casa de las Flores” una telenovela con aspiraciones a serie que destacaba del catalogo por ser un tanto kitsch. Ya saben, la combinación de elementos de opulencia con objetos extravagantes y el principal de estos (pese a quien pese) era Veronica Castro, ya que no solo era la protagonista, también marcaba el regreso de esta figura a la televisión mexicana después de más de dos décadas, así que sin duda, el morbo fue una pieza clave.

El problema radica desde el final de la primera temporada. Dejar temas inconclusos es típico en la narrativa de una serie, pero sacarlo de la manga dos minutos antes de que termine el último episodio fue un tanto de risa, si bien, como lo dije en el párrafo anterior Castro era la piedra angular de este proyecto, el personaje de Cecilia Suárez se robó las miradas de los espectadores y se convirtió en el personaje favorito de todos. El ritmo en la voz de “Paulina de la Vega” fue un elemento que en un principio parecía desesperante, pero a la larga termina afectando de tal forma, que todos los que ven la serie terminan hablando como ella. Sin embargo el carisma de un solo personaje no siempre da para sacar una temporada más y mucho menos dos.

Para el inicio de la segunda temporada encontramos un caos total, ya que para poder desarrollar la trama se les dio nuevas identidades a los personajes sobrevivientes, basadas en defectos presentados en la temporada anterior, pero ahora maximizados. Un ejemplo es que Elena de la Mora tenga que recurrir a un grupo de ayuda por su problema con el amor, en este actuar es lógico encontrar incongruencias en la trama, en relación a la personalidad de cada uno de los personajes comparándolos con su antecesora, haciéndolos hacer cosas absurdas que terminan en problemas innecesarios, pero claro, con eso tenemos material para un episodio más.

Para esta tercera temporada todo va de mal a peor, al parecer en esta ocasión se dieron cuenta que Cecilia Suárez no podía cargar con la serie sola y deciden recurrir a su personaje angular, Virginia de la Mora aunque en una versión mucho más joven y volvemos con el problema de la situación anterior, toman un personaje con una personalidad diferente para contarnos una historia que teóricamente ya sabíamos, pero nada como hacer más capítulos, por qué no, vamos a darle un nuevo papá a Paulina de la Mora, no importa que para eso se tenga que hacer una nueva historia para la mamá. Lo más grave de todo esto es que los personajes caen en traicionarse a ellos mismos para recurrir a una historia que cumpla con la agenda, por ejemplo:

Desde un inicio el tema de las inclinaciones sexuales han estado presentes, siendo este su principal punto a tachar en su check list, así, el personaje de Diego Olvera (Juan Pablo Medina) abandona su seguridad y comienza a cuestionarse si será posible cambiar su inclinación todo con tal de formar una familia. Así acude a un retiro donde se busca suprimir la homosexualidad, esto sin duda es un momento muy fuerte, como son electrificados para lograr el cometido, sin embargo es justo a lo que me refiero, estas secuencias responden a la agenda mexicana con base en las declaraciones de Mauricio Clark; sin embargo se requirió dar una motivación al personaje que nunca la habíamos visto, es a esto cuando me refiero a que los personajes se traicionan a ellos mismos.

Así podríamos seguir con cada uno de los personajes nuevos y conocidos de esta serie, que carece completamente de originalidad y solo busca entretener.

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