Ya No Estoy Aquí, construcción de identidad a través de la cultura

Fernando Frías nos brinda con “Ya No Estoy Aquí” una experiencia desgarradora sobre una situación que se vive en la sociedad mexicana: la llegada del narcotráfico y el impacto que genera en los pequeños grupos juveniles.

La cinta nos habla de Ulises, quien tiene una ferviente pasión por la cultura de las “Kolombias”, la cuál se caracteriza por el baile de las cumbias rebajadas y un estilo de vestimenta simulando a la de los cholos. Ulises tendrá que viajar a la tierra prometida por distintas razones, siendo una odisea en la que conocerá su verdadera identidad.

El gran trabajo de la película de Frías radica en presentarnos una cultura poco vista, detallando está otra parte de la sociedad mexicana, en la que desde una temprana edad, intentan unirse a algún grupo que practique el baile de las cumbias rebajadas, mostrándonos como los miembros de la misma, se sienten orgullosos y plenos siendo parte de ella.

En una propuesta de esta índole, el contexto social es fundamental para poder entender más el entorno de los personajes y así, empatizar con cada uno de ellos. La crudeza con la que tocan cada uno de los temas sociales de la película es impactante, refleja como las personas tienen que acostumbrarse a un estilo de vida escalofriante y deprimente.

Las imágenes que componen a esta película son disfrutables y complejas, explotando el entorno alrededor de los personajes para comprender sus motivaciones, sus sentimientos a la hora de vivir cierta experiencia dentro de la historia.

Es un riesgo tener como actores principales a gente que no había participado en alguna película antes, ya que la responsabilidad de que una película sea entretenida, en ocasiones recae en los actores. En la película de Fernando Frías, usar personas nuevas en este campo fue un buen recurso, ya que se otorga un realismo más profundo a la hora de contar la historia, sin caer en exageraciones.

La música empleada en la película es muy rítmica y agradable a la hora de escuchar, provoca que el espectador se levanté de su asiento y comience a bailar las famosas “cumbias rebajadas” al ritmo de los personajes.

En el filme de Fernando Frías, se emplean muchas culturas, siendo las “Kolombias” el principal eje por el que se maneja la historia, pero aparte de ser un recurso para darle más profundidad a nuestro personaje, también sirve para que el espectador conozca todo lo componen estos estilos de vida, que a veces chocan entre si y los miembros de ellas las defienden hasta la muerte, siendo muy pocos aquellos que logran adaptarse a nuevos grupos sociales, sin dejar de lado su verdadera identidad, agregando el hecho de como el tiempo y las circunstancias, tarde o temprano, alteran el orden de estos grupos sociales, cambiando su manera de ver las cosas y observando como otras personas optan por otro tipo de modas, muy diferentes a las suyas.

Cada película que vemos nos deja un mensaje difícil de ignorar. En el caso de “Ya no estoy aquí“, nos enseña como manejar el cambio que presenciamos en nuestro entorno social, en dónde debemos adaptarnos a otras creencias y culturas, así como pasar por distintas experiencias que pondrán en duda todo aquellos en lo que creemos, para así ir construyendo una identidad propia y llegar a una autoreflexión sobre nuestra vida en general.

La película de Fernando Frías es una gran propuesta mexicana, muy diferente a lo que observamos desde hace años, que se atreve a contarnos una realidad que es cruda y difícil de aceptar, en dónde tocan distintos temas sociopolíticos para contar una historia sobre crecimiento y madurez personal, sirviendo de antesala para generar conciencia sobre cómo se han ido arraigando ciertas culturas debido a la violencia y la drogas.

Avance de Ya No Estoy Aquí

Fidel Mancilla
En la actualidad soy estudiante de comunicación y periodismo en la FES Aragón, tengo 20 años, he colaborado en diversos proyectos para festivales de cine. Dirigí y escribí el cortometraje "Últimos Momentos" que se proyecto en el Festival Internacional de Cine del CCH "Cecehachero Film Fest". Mi más grande meta es ser director de cine.