martes, diciembre 7, 2021
Ale Vega
Intenseo con las cosas que me gustan y el cine es de las que más, así nacieron mis ganas de escribir acerca de buenas películas.

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Titane, hasta el más vil de los monstruos es capaz de sentir cariño

Tener una carta de presentación cuya relevancia abra puertas de par en par sería el sueño de cualquiera, ¡la de posibilidades que eso permitiría! Sin embargo, no siempre pensamos que ese espectro tiene también su lado complicado: conociendo la magnitud de lo que fue aquel primer trabajo, las expectativas que caerían sobre ti pudieran ser una pesada loza. Este era el caso de la directora francesa Julia Ducournau, quien había saltado a la fama con su ópera prima titulada ‘Raw’, que enamoró en su país y fuera del mismo, logrando que los ojos del mundo se posaran en ella.

Afortunadamente, este hecho no amilanó a la realizadora; de hecho, casi parece que sucedió lo contrario: En su segunda cinta podemos observar que subió sin temor la intensidad con la que se desenvuelve en el género del terror. ‘Titane’ tiene como personaje principal a Alexia (Agathe Rousselle), una joven de carácter difícil que funge como modelo mostrando autos de colección, quien además siente una extraña afinidad por ellos. Una vez que se mete en problemas por dañar a un fanático suyo, la veremos huir mientras arrasa con todos los que le representan un obstáculo. Intentando pasar desapercibida, llegará a la vida de Vincent (Vincent Lindon), quien se convertirá en una suerte de agente de cambio, al mismo tiempo que el cuerpo de la mujer comienza a desarrollar anomalías inexplicables.

¿Qué sucedió entonces cuando ‘Titane’, ese esperado siguiente largometraje, tuvo su premier en el Festival de Cine de Cannes de este año? Que Ducournau se convirtió en la segunda cineasta femenina en la historia que gana la Palma de Oro, 28 años después de que lo hiciera Jane Campion. Este logro se hace aún más destacado si recordamos que su base es principalmente el body horror, una característica que no suele ser reconocida en dicho evento. Después de haber mostrado a una adolescente caníbal, Julia se atreve a tener como protagonista a una asesina despiadada, con escenas cuyo interés primordial es el de remover las emociones – y los intestinos – de su audiencia. Confronta no sólo nuestros disgustos y miedos, también nuestra realidad al crear un mundo en el que los humanos pueden entrelazarse de alguna forma con el metal. El filme avanza tan vertiginosamente que no nos permite cuestionar las decisiones de la directora, ya que caemos absortos gracias a su gran cinematografía y a su impacto constante, que fueron inspirados por un cúmulo de variopintas obras artísticas: Las fotografías de Nan Goldin, las pinturas de Caravaggio, y Magritte, las películas de Hitchcock y John McNaughton, y hasta los libros de Edgar Allan Poe, todo contribuyó en la creación de este espectacular trabajo.

Uno de los méritos más grandes de ‘Titane’ es el desenvolvimiento de su protagonista, interpretado por la novel actriz Agathe Rousselle. Cuenta Ducournau que buscaba un rostro fresco para que el público no pudiese relacionarla con ningún papel anterior, y halló en Rousselle la cara andrógina y de ángulos definidos que buscaba. Sabiendo que no es sencillo colaborar con alguien que no ha actuado antes, la cineasta hizo que Agathe ensayara con diálogos de ‘Killing Eve’, y la puso a entrenar para darle la apariencia ruda que le otorga tanta fuerza a su papel. Esto nos dio como resultado una Alexia que intimida desde su primera aparición en pantalla, con un sexy baile y aquel momento en que se enfrenta con el fan. No importa contra quién la pongan, Alexia es un huracán que borra todo a su paso. Como acompañante de Rouselle tenemos al icónico actor Vincent Lindon, que no suele hacer este tipo de películas, por lo que su aparición es aún más importante. Presentándonos a un capitán de bomberos afligido que no pierde la esperanza de encontrar a su hijo, es notoria también su preparación física, que en el fondo sólo es una máscara que oculta su necesidad de no estar solo.

Porque, efectivamente, el alma de esta cinta es la humanidad. Más allá de los colores eléctricos y las circunstancias inverosímiles, Julia Ducournau muestra en ‘Titane’ que hasta el más vil de los monstruos es capaz de sentir cariño y afinidad si aparece en su panorama algún resquicio para la cercanía y aceptación. ¿Nos interesa que Alexia se resarza o que enderece su camino? Eso poco interesa, el espectador es capaz de comprender al personaje, e incluso de empatizar en ciertos momentos con él, tal como lo hace Vincent. La directora nos avisa con este discurso que ella no va a detenerse, y seguirá construyendo universos que colisionen con el nuestro, que nos orillarán a discernir, que entenderemos como chocantes y emocionantes por igual… y qué afortunados somos como público de tener a realizadores que, como ella, se atrevan a destruir nuestras certezas.

Avance subtitulado de Titane

Ale Vega
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