The Mandalorian y los riesgos de madurar una saga infantil

The Mandalorian, la primera serie live-action del universo Star Wars se estrenó en Disney+ el 12 de noviembre y constará de 8 episodios.

Uno de los temas más controversiales entre los amantes del cine y la televisión es todo lo referente a Disney, uno de los estudios más rentables en la industria estadounidense por su amplio catálogo de propiedades que va desde cintas animadas dirigidas a un público infantil hasta parques temáticos e innumerables productos realizados bajo la licencia de sus personajes más populares.

Independientemente de una postura personal hacia el hogar de Mickey Mouse, lo cierto es que las inversiones millonarias de Disney la han convertido en un poderoso imperio mediático. Me atrevería a decir que Disney es el único conglomerado de medios capaz de generar un impacto global y con la influencia suficiente para ponerle un precio a la posesión más valiosa de un tal George Lucas, una insignificante compañía productora llamada Lucasfilm, dueña de una pequeña saga de películas conocida también en nuestro territorio como La Guerra de las Galaxias, es decir, Star Wars.

Y de verdad espero que la última oración del párrafo anterior se haya leído con el sarcasmo que intenté imprimirle.

Probablemente no recuerdes que tras el estreno de de Star Wars: Episode III – Revenge of the Sith (George Lucas, 2005), el mismo George Lucas declaró que ya no se realizarían más películas de la saga puesto que había concluido el arco de la familia Skywalker y, por lo tanto, no había más que añadir. Pese a la renuencia de Lucas de involucrarse en la producción de nuevas cintas, el universo en constante expansión de Star Wars era constantemente nutrido por cómics, libros, series animadas y juguetes que mantenían vivo el imaginario de una galaxia muy, muy, lejana entre sus fanáticos acérrimos.

Eran tiempos más sencillos, más felices, y ni siquiera nos dimos cuenta de ello.

Las declaraciones de Lucas ahora parecen tan lejanas hoy en día porque cuatro billones de dólares después, Disney dejó de considerar como canon la mayoría de estas historias alternas para crear una visión propia de Star Wars, incluyendo otras tres películas que retoman la saga de Skywalker años después de Return of the Jedi (Richard Marquand, 1983). Esta nueva concepción de la saga ha sido duramente criticada por algunos ya que consideran que la mano de Disney ha infantilizado una saga que, de hecho, siempre ha sido dirigido a los más pequeños del hogar… Aunque la nostalgia nos impida reconocerlo.

En un intento para complacer a estos fans, aquellos que crecieron con la trilogía original, Disney eligió a The Mandalorian como una de las primeras series originales en estrenarse dentro de su plataforma de streaming Disney+, disponible únicamente en Estados Unidos, Canadá y Holanda.

Al momento de la redacción de esta texto, solamente se han estrenado dos episodios de The Mandalorian puesto que Disney+ adoptó la estrategia de lanzar solamente un episodio semana de su contenido original, por lo que quizás es muy pronto para juzgar la serie como un todo. No obstante, si estos dos episodios son una muestra de qué esperar en los próximos seis… Star Wars se encuentra en un aprieto más grande que la menospreciada Solo: A Star Wars Story (Ron Howard, 2018).

Lo primero que tienes que saber sobre The Mandalorian es que no es una serie para fanáticos casuales de Star Wars. ¿Quién de ustedes sabían que demonios era un mandaloriano antes del estreno de la serie? Tras una breve consulta en Wookieepedia (no es un error de dedo, lo juro), puedo describirles a un mandaloriano como un originario de Mandalor, caracterizado por su particular vestimenta, así como su naturaleza violenta y orgullosa, regida por un estricto código de honor, que les convierte en mercenarios y cazarrecompensas de terrible reputación.

Y como podrán suponer, The Mandalorian es la historia de uno de ellos, un cazarrecompensas interpretado por Pedro Pascal cuya identidad parece ser no tan importante como su rol dentro de la narrativa creada por Jon Favreau, recordado por ser el responsable de dirigir las primeras dos entregas cinematográficas de Iron Man y el live action de The Lion King.

Muchas de las decisiones estéticas y narrativas hechas para The Mandalorian la convierten en una extensión de la trilogía original, un logro si se considera que la acción transcurre solamente un par de años después de la caída del Imperio. La falta de refinación de los efectos especiales le da un encanto particular a la serie, logrando así transportar al espectador a la primera vez que vieron una película de Star Wars.

Pero ¿de qué sirve eso si la historia aún no logra cautivarme como cuando era una niña? Al igual que A New Hope (George Lucas, 1977), The Mandalorian inicia precisamente dentro de la acción, sin alguna explicación previa sobre el universo al que estamos a punto de adentrarnos. No obstante, para comprender qué ocurre en la serie, Favreau asume que todos los espectadores están familiarizados con la trilogía original y la cantina de Mos Eisley en Tatooine por lo que considera innecesario hacer una introducción. En lo personal, considero que era necesario establecer con mayor solidez la serie puesto que con dos episodios visto, lo único que comprendo es que al mandaloriano fue contratado para llevar una recompensa, viva o muerta, de vuelta a Tatooine a un cliente bastante sospechoso (¡Werner Herzog!)

La distancia impuesta por el desconocimiento del universo de la serie no hace más que sentir que las escenas de acción, ejecutadas con gran técnica, se sientan vacías puesto que aún no hay una relación aparente entre ellas y el arco narrativo que envuelve la serie. Esta es la misma razón por la que los cliffhangers de cada episodio no se sienten tan efectivos puesto que no sabemos aún con claridad cuál es la amenaza que enfrenta nuestro protagonista o cuál es su propósito real.

A estas alturas, no es ningún secreto que The Mandalorian está intentando desviar la atención de sus fallas narrativas con la aparición de personajes que nos hacen recordar la trilogía original. ¿Creíste que Yoda era único en su especie? ¡Mira! ¡Tenemos un bebé Yoda! (el cual es bastante adorable, por cierto). ¿Recuerdas a los jawa? Para que no los vuelvas a olvidar, el segundo episodio de The Mandalorian está dedicado a estos pequeños seres burlones.

Imagen conceptual del “Bebe Yoda”

Siendo honesta, creo que estoy siendo demasiado dura al juzgar una serie que aún no ha sido estrenada en su totalidad. Por un lado, puedo reconocer que The Mandalorian recrea efectivamente el universo de las películas originales de Star Wars mediante su estética visual y música, a la par que el elenco se esfuerza en dar lo mejor pese a los guiones débiles. Al imprimirle diferentes matices de voz que muestran un amplio rango de emociones, Pedro Pascal está convirtiendo al protagonista en un personaje que realmente me importa pese a que no tengo ni la menor idea de su propósito. Sin embargo, sigo pensando que la serie tendría una percepción más positiva de la audiencia general si se hubieran estrenado los ocho capítulos en un día.

Avance subtitulado de The Mandalorian

La Xime
Tan solo he pasado 25 años perfeccionando el arte de ser un remedo de escritora. Perdidamente enamorada del cine y la televisión, si no tengo un lápiz en la mano seguramente estoy twitteando opiniones poco populares.