Reseña de Yo No Soy Guapo

Yo no soy guapo fue acreedor del Programa de Estímulo a Creadores Cinematográficos del IMCINE, ganador del Programa de Fomento y Coinversiones Culturales del FONCA y del Apoyo a la Postproducción de Procine.

Los que somos chilangos conocemos a la perfección la reputación de barrios como Tepito y La Merced. Incluso, los que no nos hemos adentrado en sus calles, ya hemos sido aleccionados con que se tiene que andar con cuidado, y que los manejes internos que tienen son de temer. Sabemos, transitando superficialmente entre sus locatarios, que es fácil encontrar piratería y artículos robados. Sin embargo, pregunto ahora a todos los externos: ¿Qué tanto sabemos de la hermandad que existe entre ellos, de la comunidad que han creado, del apoyo que se ha vuelto una red?

Yo no soy guapo, documental dirigido por la fotógrafa veracruzana Yoice García (quien además realizó el guión, la cinematografía y la edición), nos relata precisamente cómo estos barrios son una comunidad unida que va más allá de cualquier prejuicio, y lo hace contándonos del amor de esta gente por el baile, especialmente a ritmo de los sonideros. La protagonista de este documental es Lupita “La Cigarrita” Atlacomulco, que por muchos años ha sido una enamorada de esta cultura urbana y promotora de la misma. Ella nos cuenta, mientras camina entre los puesteros de discos de Tepito, cómo comenzó este movimiento, que fue creciendo entre los barrios que han tenido ganas de fiesta pero no cuentan con los recursos para contratar un espacio. Platica cómo las calles en las que se realiza este espectáculo se llenan de gente y el baile dura toda la noche, ayudando así a alejar a los jóvenes de vicios y actividades delictivas. Además de esto, vemos a La Cigarrita muy interesada en relatar la historia de “La Socia”, que fue la mujer que comenzó el movimiento de los sonideros en la década de los 60s, pero cuyo nombre y legado se han ido olvidando debido a que la gente erróneamente cree que este auge lo creó el Sonido “La Changa”. Más adelante, el documental nos presenta a Ricardo “El Duende” Mendoza, sonidero que cuenta de su amor por la música y de cómo han sido sus visitas al reclusorio, en las que se ha dado cuenta de que para los presos el baile es un escape y una diversión que tiene la enorme ventaja de poder disfrutarse en compañía de sus familias.

Así es como Yoice García nos introduce en un mundo que vibra de alegría, compañerismo e identidad, y que además nos regala la enorme enseñanza de ser incluyentes en todo momento. Desafortunadamente, el espectáculo sonidero se ha visto amenazado por prohibiciones gubernamentales, ya que solicitan permisos prácticamente imposibles de obtener para que estos bailes puedan llevarse a cabo, con lo que merman las oportunidades de la gente que tiene menos recursos para divertirse sanamente. Aún con esta situación en su contra, la gente que vemos en Yo no soy guapo se muestra solidaria entre sí, busca las formas y los momentos para seguir celebrando, y nos demuestra que es una cultura que seguirá resistiendo.

Puedes ver el avance de Yo No Soy Guapo en YouTube en este enlace.

Ale Vega
Intenseo con las cosas que me gustan y el cine es de las que más, así nacieron mis ganas de escribir acerca de buenas películas.