Reseña de ‘The death and life of John F. Donovan’

Es ya casi común que la filmografía de Xavier Dolan se vea duramente criticada. El Enfant terrible del cine canadiense puso la vara muy alta cuando su debut como director, J’ai tué ma mère, fue presentado y ovacionado en el Festival Internacional de Cine de Cannes en el 2009. A partir de ese momento, el quebequense ha sido constantemente presionado para superar ese famoso film, y la prensa no ha dejado de buscar su siguiente “greatest hit”.

Después de esa hazaña, siguieron en su carrera películas cuya temática se fue convirtiendo en patrón: Tom à la ferme (2013), Mommy (2014) y Juste la fin du monde (2016), nos mostraban desafiantes historias que nos invitaban a cuestionarnos las relaciones familiares sofocantes, el complicado lazo maternal, y la vivencia de la sexualidad en un mundo heteronormado. Se le acusa a Dolan de repetir este discurso, de hacerlo cada vez más dramático y menos estructurado; y así, los espectadores y críticos le van dando cada vez un margen de error menor.

Con esta presión en sus hombros, Xavier logró en 2018, después de varios inconvenientes (entre los cuales estuvo tener que cortar de tajo el personaje interpretado por Jessica Chastain), entregarnos al fin su película The death and life of John F. Donovan. El filme nos cuenta de la vida de Rupert (Jacob Tremblay), un niño actor de 11 años que vive con su madre (Natalie Portaman) y sufre de bullying escolar, del cual encuentra refugio viendo en la televisión los programas de su ídolo, el actor John F. Donovan (Kit Harington). Decidido a mostrarle su admiración, le escribe una carta que afortunadamente es respondida, y así Rupert entabla una conversación escrita en la que conoce los aspectos positivos y negativos de la vida de John: Lo difícil que es lidiar con la fama, la gastada relación con sus padres, y la imposibilidad de ser él mismo en un mundo de máscaras.

Es cierto, la película menciona aquellos temas por los que Dolan ha sido criticado, pero esta vez no son en absoluto el plato principal: The death and life of John F. Donovan es el retrato de la historia del propio Xavier, que a sus 9 años le escribió a su actor favorito, el en ese momento laureado por Titanic, Leonardo DiCaprio. Le mostró en sus letras las enormes ganas de trabajar con él, que se asemejan mucho a lo que vemos en Rupert, un niño en sus inicios dentro de los escenarios que anhela acercarse a Donovan, y ve en los personajes que este interpreta un modelo a seguir.

De la mano de este tema, va el mensaje también destacable de la película: La cultura pop, esa que puede parecer superficial y carente de aportación, es un medio válido para que los que la consumen se sientan parte de algo. Sus colores llamativos, las escenas sorpresivas y la música pegajosa, son algunas de las características de una entrega a la que es fácil aferrarse porque entretiene, distrae, mejora el ánimo. Podríamos culparla de distribuir productos carentes de profundidad, pero desdeñar el efecto que provoca en la gente que es su fanática sería un error, porque no sabemos hasta qué punto se apoyan en ella o la sienten un salvavidas. Leer historias, ver películas y “maratonear” series, serán siempre formas de no estar solo.

Hay poco contexto para entender el porqué del intercambio de cartas entre los personajes, pero esto no demerita las emociones que este provoca. Jacob Tremblay se luce nuevamente, y hace creíbles los diálogos que en otro actor podrían haber parecido demasiado adultos. Kit Harington también se despega de su famoso papel en Game of Thrones y hace a un hombre melancólico y atormentado, además de lograr grandes escenas con el actor Chris Zylka. Además de los mencionados, el resto del elenco es un platillo imperdible: Susan Sarandon, Kathy Bates, Thandie Newton y Ben Shnetzer son algunos de los nombres cuya fama cumple lo que promete.

Si, Dolan volvió a las andadas. Se le puede seguir acusando de repeticiones y dramatismos, pero habrá que mencionar también sus pros: The death and life of John F. Donovan es un enfoque diferente donde las apariencias dañan a todos, y nos enseña que minimizar los sentimientos puede ahogar al héroe, sin importar si es grande o pequeño. Xavier seguirá siendo un director controvertido y esa será su marca, así que inevitablemente continuaremos siendo sus espectadores, algunos buscando su caída definitiva, otros anhelando su próxima pieza memorable.

Avance subtitulado de ‘The death and life of John F. Donovan’

Ale Vega
Intenseo con las cosas que me gustan y el cine es de las que más, así nacieron mis ganas de escribir acerca de buenas películas.