Reseña de ‘La Balsa’ el experimento de Marcus Lindeen

Las formas en que las ideas acuden a la mente de un director para que este empiece a desarrollar una película son tan variadas como infinitas, hay inspiración en todos lados. En el caso del director sueco Marcus Lindeen, fue a partir de un concepto muy específico: él buscaba hazañas o eventos extraordinarios en los que estuvieron involucrados adultos mayores. Con esta base, su investigación llegó hasta un libro que contenía los 100 experimentos más radicales, y gracias a que uno de estos tenía como protagonista a una mujer sueca que fungía como capitana de una embarcación, Lindeen decidió tomar esta historia verídica para sumergirse en ella y llevarla a la pantalla grande.

Así es como nace The Raft, y llega este fin de semana a nuestro país bajo el nombre de La Balsa. Esta película se basa en el experimento llevado a cabo en 1973 por el antropólogo español (radicado en México) Santiago Genovés, cuyo interés por profundizar cómo nace y a qué niveles crece la violencia en el ser humano lo llevó a construir una balsa a la que llamó Acali (“La casa en el agua” en Náhuatl) en la que por tres meses navegarían diez personas de diferentes nacionalidades, creencias y costumbres para analizar cómo se comportaban en circunstancias particulares y extremas, para así, en el momento en que su convivencia se viera afectada, Genovés pudiera medir las reacciones y decisiones de los participantes. Eligió entonces a hombres y mujeres de apariencia agradable y edad joven, pensando que los conflictos de intereses y el enfrentamiento natural por elecciones de pareja derivarían en problemas entre ellos, pero conforme avanza la película descubrimos que encerrar a la gente y empujarlos a situaciones estresantes puede llevarnos a resultados mucho más extraños de los que imaginaríamos.

Lindeen, quien es también director de teatro, usa su conocimiento en este rubro a favor de la película: Construyó una balsa con las mismas formas y medidas que la original, y la utilizó como escenario principal para que algunos de los integrantes originales del experimento contaran anécdotas y confesiones, sabiendo que volver a pararse en una embarcación igual a la anterior los haría rememorar mejor y se sentirían más cercanos a la antigua experiencia. Estas escenas, en la que observamos que existieron muchas cosas que cada quien guardó de ese viaje y que no fueron dichas, enriquecen enormemente las grabaciones existentes de la balsa original que Marcus utiliza para ilustrar los apuntes de Genovés, los cuales son narrados en el filme por Daniel Giménez Cacho.

Utilizando la información proporcionada por el hijo de Santiago, Diego Genovés, y el material que se guardaba en la Universidad Nacional Autónoma de México, Marcus Lindeen nos entrega un filme que es principalmente un documental, pero que gracias a lo particular de la historia que se narra y a la construcción de un set que se siente onírico bien podría ser ficción, y eso es lo que convierte a La Balsa en un híbrido altamente disfrutable.

Avance La Balsa

Ale Vega
Intenseo con las cosas que me gustan y el cine es de las que más, así nacieron mis ganas de escribir acerca de buenas películas.