Reseña de First Reformed de Ethan Hawke

Las películas que abarcan temas religiosos son por naturaleza controvertidas. Por tratarse de algo que aún se considera delicado, corren el riesgo de que su manufactura, el esfuerzo y su propio discurso se vean desdeñados por los fanáticos y creyentes, quienes siempre defenderán su adoctrinamiento por encima de los argumentos, ciegamente. Es prácticamente inevitable.

Sin embargo, al ver el impecable trabajo de Paul Schrader en su película del 2017, First Reformed (‘El Reverendo’ o ‘La Iglesia de la Salvación’ en México), me atrevo a asegurar lo difícil del tema no opaca en absoluto la brillantez de su producto. Esta cinta nos cuenta la historia del reverendo Ernst Toller (Ethan Hawke), un hombre solitario que está a cargo de una iglesia icónica en Nueva York llamada, igualmente, First Reformed. No es un lugar tan visitado por los creyentes, pero recibe apoyo y subsidio de una iglesia más grande, liderada por el pastor Jeffers (Cedric Kyles). Un día, después de ofrecer misa, se acerca a él Mary (Amanda Seyfried), una mujer preocupada por el estado anímico y mental de su marido (Phillip Ettinger). El reverendo platica con dicho hombre y se entera de que se siente desesperado y triste, ya que está por tener un hijo con Mary y ve en el futuro del mundo un panorama desolador, debido a que el cambio climático y la forma en que la tierra está siendo destruida llevarán a los humanos a una especie de apocalipsis. Es así como Ernst se va apropiando de la forma de pensar y las creencias de este activista ambiental, que lo lleva a replantearse creencias y formas de vida, hasta tomar decisiones extraordinarias.

Sería difícil saber por dónde comenzar a enumerar los aciertos de First Reformed. Hay que empezar por su director, que ya es conocido por hacer películas y guiones que suelen polarizar a la audiencia, quien escogió filmar en un 4:3 aspect ratio para darle a este filme una sensación de vacío y claustrofobia, además de regalarnos una fotografía (realizada por Alexander Dynan) tan limpia y clara en su propósito, que se vuelve base para entrar en los pensamientos del Reverendo sin necesidad de palabras. Mención aparte a la fantástica actuación de Ethan Hawke, de quien ya sabemos que podemos esperar buenos trabajos, pero que en esta ocasión carga con la fuerza de la historia y se destaca con sus gestos, movimientos y forma de desenvolverse, se vuelve impactante sin tener demasiado diálogo ni escenas exageradas. Seyfried logra también un papel importante, con rasgos muy humanos y melancólicos.

El discurso de First Reformed es, en una frase, el cuestionamiento de las creencias, pero sería injusto no mencionar los temas que complementan y enriquecen a la película: Existe la escritura de un diario, que una vez más nos muestra que una forma orgánica de descubrirnos y comprendernos es a través de las letras; el cuidado ambiental, que no hemos tomado tan en serio a pesar de las alarmantes cifras; el reclamo a las empresas y su enriquecimiento, que avanza desmedidamente gracias al consumismo al que nos hemos acostumbrado, y la religión como sostén, en la que podemos sentirnos refugiados pero que no es necesariamente una respuesta.

Lo más valioso de First Reformed es que Paul Schrader nos hace, afortunadamente, cómplices de su protagonista: Entremos en la vida de un hombre que ha perdido muchas cosas y sigue adelante gracias a la paz de una iglesia que se ha vuelto su hogar. Viajemos a su lado en un camino que enfrenta enfermedades, amor, compañerismo, agobio y depresión. Observemos escenas crudas, inolvidables y sofocantes, que lleven nuestras sensaciones al límite (para bien y para mal). Sentémonos en la silla de su austera habitación y preguntémonos “¿Dios nos perdonará?”.

Avance subtitulado de First Reformed

Ale Vega
Intenseo con las cosas que me gustan y el cine es de las que más, así nacieron mis ganas de escribir acerca de buenas películas.