Reseña de Corporate

La vida de oficina, aquella que se desarrolla de manera casi automática globalmente, es en cierta forma un mundo aparte, con sus propias reglas y formas de manejarse. Si bien es verdad que depende de cada empresa elegir las particularidades que otorgarán a su gente (o les retirarán), este mundito es, en general, una escala de poderes donde los que están arriba son mucho más leales hacia los dueños que a sus subordinados, y los de abajo están tristemente acostumbrados a un ambiente limitado y subyugado.

Es común, bajo estos parámetros, que a los trabajadores se les someta a algún tipo de presión para que rindan todo lo que la empresa requiere, y, en caso de que sucediera lo contrario, poder eliminarlos de la plantilla; pero, ¿Es válido que esta práctica sea más bien una especie de tiranía? Corporate es una película francesa del 2017 dirigida por Nicolas Silhol, que muestra magistralmente esta realidad a modo de thriller y drama. Se centra en la historia de Émilie Tesson-Hansen (interpretada por Céline Sallette), una ejecutiva adicta al trabajo que se encuentra a cargo del departamento de Recursos Humanos de una empresa multinacional de alimentos. Al inicio de la cinta, la vemos lidiar con el gerente financiero (Xavier De Guillebon), quien ya ha exigido varias veces reunirse con ella y sólo ha recibido largas. En cierto momento por fin se enfrentan, y Émilie, al verse acorralada, pierde la paciencia, lo que derivará en una tragedia. Al verse abandonada por la empresa y sin el apoyo de su jefe (Lambert Wilson), comenzará a cuestionarse las formas de trabajo a las que estaba habituada, por lo que decide colaborar con la inspectora laboral (Violaine Fumeau) que lleva el caso de dicho empleado, aun sabiendo que ella misma podría verse dañada en el proceso.

Realizar una película como Corporate es algo muy valioso, porque no sólo no tiene miedo a mostrar a las compañías y sus altos mandos como son, también exhibe y condena las formas que éstos tienen para amedrentar a las personas y obligarlos a actuar como ellos desean. Al saber que los despidos implican altos pagos de liquidación y procesos engorrosos e inconvenientes para el corporativo, no temen tratar a la gente (a la que ellos se refieren como “Los necios, los que se resisten al cambio”) de manera despiadada y altanera para orillarlos a, en el mejor de los casos, cambiarse de sucursal. En el peor, a presentar su renuncia. Y, estando ellos en el lugar superior que les otorga el mando, no alcanzan a dimensionar la magnitud de sus acciones: La personas a las que hicieron sufrir no sólo tienen estos dos caminos, la desesperación y desesperanza los pueden llevar también a cometer actos terribles e irreparables.

Émilie es la representación de cómo el departamento de Recursos Humanos falla en hacerle honor a su nombre, ya que su papel principal nunca es el apoyo a los trabajadores, siempre es el de cuidar los intereses de la empresa en la que laboran. En Corporate saben perfectamente que están cometiendo acoso moral y es claro no les importa, ya que incluso su plan de trabajo está basado en eso para que los resultados sean aún más exitosos (no es casualidad que dicho proyecto sea llamado ‘Ambición 2016’). Esta película representa el clima socioeconómico francés, pero esta situación la hemos visto reproducida infinidad de veces, sin importar de qué país o región del mundo estemos hablando.

Corporate está ambientada la mayor parte del tiempo dentro de una oficina: Lugar estéril y carente de empatía que se centra en los resultados, sin poner atención a las necesidades de sus empleados. Buscan sacar el máximo beneficio de su fuerza laboral, omitiendo la importancia de cuidar el estado físico y mental de la misma, lo que a la larga sólo podría desenlazarse en situaciones negativas para ambas partes. Hay que tomarnos el tiempo para pensar en el mensaje de esta cinta y digerirlo, además de transmitirlo a nuestros colaboradores: Que importe siempre más el humano que una corporación, que nunca minimicemos a los integrantes de un equipo. No importa cuáles sean las imposiciones arraigadas, que no se nos trate jamás como un objeto desechable.

Avance subtitulado de Corporate

Ale Vega
Intenseo con las cosas que me gustan y el cine es de las que más, así nacieron mis ganas de escribir acerca de buenas películas.