Reseña de Bayoneta protagonizada por Luis Gerardo Méndez

¿Qué hace un joven boxeador mexicano en una pequeña ciudad en Finlandia y que hay detrás de su visible tormento? Esto es lo que te preguntas mientras ves Bayoneta, la segunda película del director mexicano Kyzza Terrazas (su primera película, El Lenguaje de los machetes, debutó en Venecia en 2011); y el problema es que te lo preguntas casi durante toda la película buscando descubrir la verdadera motivación detrás de las decisiones del protagonista.

La coproducción México-Finlandia debutó a nivel mundial en la treceava edición del Festival de Cine de Roma.

Bayoneta explora el sentimiento de culpa de un ex boxeador luchando contra los fantasmas de su pasado, pero revela la verdadera naturaleza de estos fantasmas un poco demasiado tarde, marginándonos de sentir auténtica empatía por él o por interesarnos en su vida.

La película comienza con una angustiante escena en la que vemos a un boxeador al final de una pelea con su cara y su pecho cubiertos de sangre, gritando desesperadamente. Se trata de Miguel Galíndez (Luis Gerardo Méndez) también conocido como “Bayoneta” el campeón mexicano de boxeo. Poco después lo vemos trabajando como un entrenador de boxeo en un gélido gimnasio de la ciudad finlandesa de Turku. Tímido y solitario, lo vemos beber por las noches, tomando largas caminatas en la nieve y de vuelta en su departamento realizando llamadas en silencio. A cuenta gotas descubrimos que Miguel tiene una esposa y una hija adolescente a las que dejó en Tijuana hace cuatro años, después de un trágico encuentro que provocó su retiro del ring.

Ahora quiere enmendarse, recuperar el tiempo que perdió y regresar con su familia, pero para poder juntar el dinero para hacerlo, debe ponerse nuevamente los guantes y regresar al cuadrilátero, porque “es lo único que sé hacer.”

Detrás de la atribulada narrativa que algunas veces nos deja preguntándonos ¿Por qué? y un misterioso venado que ocasionalmente aparece frente al protagonista, Bayoneta invita a la audiencia a reflexionar sobre la brutalidad de un deporte cuyo indiscutible objetivo es lastimar al oponente – en el que el dinero cambia de mano con cuestionables apuestas –  y sobre como deberíamos sentirnos al golpear a otros seres humanos hasta un punto sin retorno, forzados a continuar hasta que el referee suene su silbato.

Bayoneta ofrece una interesante perspectiva de los sentimientos de culpa en el mundo del deporte y es una lástima que la película no profundiza en este tema y en su lugar decide explorar una fútil relación (con la barista Sarita interpretada por Laura Birn) que suma muy poco a la historia.

Trailer de Bayoneta

Bayoneta también cuenta con la participación del actor franco-mexicano Brontis Jodorowsky y los finlandeses Joonas Saartamo e Ilkka Koivula.

Con información de Cineuropa