Queen y Slim; símbolos del poder para el pueblo

El Bonnie y Clyde de la época moderna son representados por esta pareja afroamericana que después de una cita poco ortodoxa, sucede un hecho que cambiará sus vidas para siempre, haciendo que todo lo que conocían y amaban, deje de existir, pero a la vez despertando el espíritu de todo una comunidad cansada de la opresión.

Nuestro día a día es muy incierto, no tenemos conciencia de lo que puede llegar a pasar, solo nos dejamos llevar, sin saber lo que nos prepara el destino. Lo que puede ser una noche tranquila para Queen y Slim, interpretados por Jodie Turner-Smith y Daniel Kaluuya, se convierte en un trágico evento, propiciado por el prejuicio racista de un oficial de policía, que orilla a esta pareja a tomar una decisión para salvar sus vidas, sin pensar en las consecuencias que puedan surgir.

Tras terminar la primera secuencia de la película, la trama nos pone a la expectativa de saber cómo los protagonistas van a lidiar con el crimen que acaban de cometer, apareciendo la lógica común y la moral para que ambos puedan planificar su huida, logrando que el espectador se mantenga pendiente de las decisiones que van tomando.

¿Cómo sabemos que todo está predestinado? ¿Quién decide qué caminos vamos a cruzar? Es el tema que maneja esta historia, ya que, conforme avanza la misma, nos damos cuenta que todo lo que viven los personajes tiene un “por qué” implicado, cuestionando su posición ante el momento trágico que viven.

Constantemente, Queen y Slim están en un choque de ideologías, Queen es más sensata, conoce el cruel sistema de justicia gracias a su experiencia como abogada, su forma de vida la hace pensar más en ella misma que en los demás, mientras que Slim es un hombre de familia, apoya a los demás antes que a él. Así que durante la historia, ambos solo intentan sobrellevar la situación a su manera.

Ante todas las adversidades, la compañía puede traer tranquilidad a un entorno lleno de caos. Por momentos, la relación entre Queen y Slim va evolucionando conforme se van conociendo, al grado de convertirse en un legado bajo sus propias creencias, legado que se puede sentir forzado y común, mientras que otros pueden creer que es algo necesario para la historia.

El mundo puede estar plagado de maldad y avaricia, pero entre todo eso, pueden haber personas que muestren empatía y saben que deben hacer lo correcto. En la historia, podemos observar constantemente este punto, donde los personajes secundarios solo sirven para ayudar o para perjudicar a la pareja “criminal”, todo esto dependiendo de cómo lo requiera la trama.

Cuando el pueblo se siente oprimido, necesitan una figura en quien puedan depositar su esperanza y que los puedan liderar para buscar la justicia y el trato que se merecen. Queen y Slim se convierten en dichas figuras que representan la frustración de toda una comunidad que está cansada de ser asesinada y maltratada, que está harta de no ser respetada, y les dan fe y motivos para poder pelear el lugar que merecen.

Cómo gusto personal, me encantó la manera en que la película tomaba un rumbo en el que los personajes se quedaban callados, viajaban por carretera o simplemente no pasaba nada en pantalla y los actores narraban sus diálogos, como si fuera un audiolibro con imágenes, es un recurso muy bueno.

El guión escrito por Lena Waithe es digno de ser reconocido, ya que las situaciones que plantea, así como los diálogos, nos permiten ver el lado humano de nuestros personajes principales, crea una empatía que te hace sentir que por más que sea una ficción lo que estás viendo, puede ser una realidad cruel de aceptar.

Al final, la tesis central de esta película son los prejuicios. La película dirigida por Melina Matsoukas nos transmite el verdadero propósito de los prejuicios, que nos lleva a juzgar a las personas por su estilo de vida y su color de piel y solo nos convierte en seres menos pensantes, que no tienen la capacidad de razonar antes de actuar, los prejuicios pueden controlarnos y llevarnos a tomar decisiones de las que nos podríamos arrepentir.

Hay que entender que el racismo es un tema serio de tratar, no solo los afroamericanos pueden ser juzgados mal, también están los latinos, y la película nos enseña que por más buena persona que tú puedes ser y que te superes a ti mismo cada día, llegará alguien que te critique y te ponga etiquetas solo por tu color de piel.

Avance subtitulado de Queen y Slim

Fidel Mancilla
En la actualidad soy estudiante de comunicación y periodismo en la FES Aragón, tengo 20 años, he colaborado en diversos proyectos para festivales de cine. Dirigí y escribí el cortometraje "Últimos Momentos" que se proyecto en el Festival Internacional de Cine del CCH "Cecehachero Film Fest". Mi más grande meta es ser director de cine.