Parasite: Una visión equilibrada de dos mundos diferentes

Con el pretexto de su recién ingreso al catálogo de Netflix, recordaremos un poco sobre la séptima película de Bong Joon-ho que vaya que causó revuelo. Ganadora de cuatro premios de la Academia, la afamada “PARASITE” logró tirar murallas de culturas y de idioma para mostrar una realidad que existe en todos los países del mundo.

PARASITE” más allá de ser una crítica social, es todo lo contrario, de una manera muy inteligente Joon-ho presenta un panorama imparcial, mostrando a través de planos muy bien construidos la realidad de Corea Sur, donde la clase media prácticamente no existe, o eres un rico privilegiado o simplemente no tienes nada, así la cinta te da las herramientas necesarias para que sea el espectador quién tome la decisión de a qué sector ver como parásitos.

La cinta logra conjuntar varios géneros cinematográficos, brinca de uno a otro sin que se siente raro o fuera de lugar, la construcción de tensión en cada escena es magistral llevándote de un inicio de una comedia cualquiera, al drama, seguido por la tensión y el suspenso para terminar en un film de horror.

El trabajo de todo el elenco realmente es de lo mejor que ha visto, todos desarrollan bien a sus personajes, los dotan con expresiones acordes y no puedes evitar amarlos y odiarlos a todos en diferentes momentos del film y es que eso es uno de los mayores aportes de PARASITE, la capacidad de desarrollar tan bien y entona poco a tiempo a sus personajes.

Los detalles técnicos, son un gesto que vaya que mejoró Bong Joon-Ho en relación de su último film para Netflix “Okja”. Los movimientos de cámara, la apertura o los cierres en escenarios te llevan de la mano para unirte al estrés de los protagonistas funcionan a la perfección, la combinación de las diferentes paletas de colores son atractivas visualmente según el momento del film.

Al final “PARASITE” es una verdadera joya del cine contemporáneo y abre la plática para muchos más temas.

Avance subtitulado de Parasite