Nuevo Orden: nula empatía para una justa representación social

Se veía venir, que desde el tráiler presentado hace algunas semanas, Nuevo Orden (2020) sería una película polémica. El argumento principal de la crítica era la mala representación de la sociedad mexicana, donde los aparentemente malos de la historia serían los pobres.

Michel Franco es el director de este filme, que si bien es cierto, la premisa principal y el intento de analogía que intenta presentar es muy bueno, de no ser por la falta de contextualización y/o desarrollo de lo que intentó representar le dio un mal enfoque a lo que podría ser un producto bien pensado con un buen trasfondo intelectual.

La historia de Nuevo Orden se desarrolla cuando “una fastuosa boda de alta alcurnia se convierte inesperadamente en una lucha entre clases que deriva en un violento golpe de estado. Visto a través de los ojos de una joven prometida y de los sirvientes que trabajan para su pudiente familia, ‘Nuevo orden’ sigue las huellas del derrumbe de un sistema político y del nacimiento de un desgarrador nuevo reemplazo”.

Como bien dice la sinopsis, todo comienza en una boda, en la que para colmo de la misma película, solo se puede apreciar gente de tez blanca (cosa que me empezaba a causar conflicto) y esto fue para representar que la boda se trataba de personas con un alto nivel económico.

Me empezaba a preocupar que la totalidad de actores fueran el mismo estereotipo, sin tomar en cuenta que la mayoría de la población en México es de piel morena, pero cuando por fin aparece en escena una persona morena, resulta ser un empleado, con rasgos indígenas muy marcados, que pronto se volvería (junto con otros actores de rasgos similares) los malos de la historia.

Y ahí empieza el conflicto principal, pues la historia nos introduce a un derrumbe del sistema político, en un México apocalíptico, revolucionario, levantado en armas y con represión de la fuerza armada; pero también critica el sistema económico del país, representa a los morenos como hambrientos de poder, envidiando a los de la alta elite económica, pues se pueden apreciar paredes pintadas con el lema “putos ricos”, a lo que se le da la representación o interpretación que solo los blancos pueden alcanzar una posición privilegiada.

Si bien, en Roma (2018), cinta dirigida por el mexicano ganador del Oscar, Alfonso Cuaron, la protagonista Cleo, con rasgos indígenas y tez morena, era representada como una persona sin ambiciones o con algunas deficiencias hasta cierto punto intelectuales, era más bien, por la ignorancia y la marginidad que se vivía en la contextualización de la época, pero Michel Franco parece vivir en una época atrasada, pues el racismo sigue siendo un problema real y aquí lo demuestra, y no de una muy buena manera.

Volviendo a los tecnicismos de Nuevo Orden, dejando atrás la controversia que causa la falta de empatía por una justa representación social, la película tiene fallas en la ejecución del guion, pues las inconsistencias se hacen presentes. Un enfoque claro y una contextualización de época y auge de la distopia, hubieran sido clave para el entendimiento, pero la ausencia de estos se hizo presente, dándonos un producto incompleto.

México, no se ha caracterizado por la entrega de productos bien pensados en la industria del séptimo arte, sino que más bien, estos últimos años, las comedias románticas se esparcieron como un virus en la pantalla grande. Nuevo Orden intentó introducir una idea con muchas más virtudes, apostando a un intento de crítica social, económica y política. De la misma forma, dando paso a la interpretación de revoluciones y problemas actuales (El aborto, por el color verde de la que la ciudad es pintada en el caos), pero fracasa en el intento.

Pero todo se vuelve confuso, con situaciones innecesarias, con situaciones caóticas, sin propósito que no nos llevan a nada. El propósito de esto es mostrar indiferencias sociales, cayendo en el clasismo y racismo (solo los pobres hablan con groserías) siendo desagradable en ciertas ocasiones.

“El peor miedo de los whitexicans”, debo admitir que este enunciado, que se hizo famoso en redes sociales, es cierto, pues todo México se volvió loco, sobre todo en contra de los privilegiados, ricos y blancos, todo se resume en que los blancos también sufren, en su mansión.

Avance de Nuevo Orden

Carlos Urias
Amante de las buenas historias, del cine, la música y el arte en general.