Mowgli: La Leyenda de la selva es demasiado oscura ¿Es de DC?

Cuando uno ve Mowgli: la Leyenda de la selva del director Andy Serkis es fácil entender porque WB decidió retrasarla en 2016 para evitar enfrentarse en la taquilla con la adaptación live-action de Disney. Esta versión del niño que se hace amigo de un oso debutará en Netflix el 7 de diciembre después de un breve paso por el cine.

El libro de la Selva, como lo conocemos proviene de una serie de historias escritas por Rudyard Kipling publicadas en 1894 y cualquiera puede realizar una película, serie o lo que quieran porque los derechos de autor son del dominio público debido a que han pasado más de 70 años de la muerte de su autor. Sin embargo Disney y Jon Favreu (Iron Man) vencieron a Serkis en la carrera por llegar a las salas de cine y lo hicieron con un producto de calidad, repitiendo un escenario que ya hemos visto con películas similares que se estrenan al mismo tiempo, como cuando Armageddon destrozó a Impacto Profundo en 1998 ¿Lo recuerdan?

Mowgli: La Leyenda de la Selva cuenta con un guión de Callie Kloves que ubica al niño en un escenario complicado. ¿Es esta una película para niños? Definitivamente no. Su persistente oscuridad, crueldad y desolación la descalifica como un entretenimiento familiar. A pesar del evidente esfuerzo que pusieron en la película, se siente abandonada y emocionalmente inerte.

El pequeño niño criado por lobos con la ayuda de una pantera y un oso es interpretado por el humano Rohand Chan. Sus compañeros animales por otro lado son CGI pero cuentan con las voces de un elenco de lujo. Baloo el oso recibe la voz de Serkis, mientras que Bagheera la pantera es Christian Bale, el temible tigre Shere Khan es interpretado por Benedict Cumberbatch y el pitón Kaa, quien narra la historia y presume ser capaz de ver el pasado y el futuro recibe su voz de Cate Blanchett.

Aquí hay un detalle que se percibe un poco raro. Los animales están creados a partir de los actores humanos que les prestan su voz, por lo que puedes ver el parecido en su estructura ósea. sus expresiones y principalmente sus ojos. Tienen intrincados labios humanos, especialmente la serpiente. Esa decisión se percibe de manera extraña. Una cosa es ver un oso realista, pero que sabes que definitivamente es un oso que habla a algo que te dicen que es un oso, pero que tu cerebro percibe como un híbrido humano… Y no es sólo su aspecto, también se aprecia en la manera en que utilizan sus patas (¿o son manos?). Es precisamente esto lo que en mi opinión hace que la historia fracase.

Comparación entre los lobos de El Libro de la Selva. 2016 (Izq) y Mowgli: La Leyenda de la Selva, 2018 (der).

¿A quién va dirigida esta película?

Es difícil saberlo. No hay forma de que se hubiera hecho si Warner Bros. no hubiera contado con los niños que quieren verla acompañados de sus padres o tutores. Pero es implacablemente brutal, a veces al borde de convertirse en un sádico thriller de acción de Mel Gibson con animales que hablan. Hay una escena en la que, Shere Khan rasga el brazo izquierdo de Mowgli, ensangrentándolo. Mowgli es golpeado y atormentado repetidamente, incluso es encerrado en una jaula. Llora en primer plano repetidamente. La iluminación es tan oscura como la historia.

No estoy en contra de que Serkis realizará una película oscura de esta historia, incluso hay una escena larga sin cortes que demuestra la maestría que posee el director sobre el uso de CGI. Pero la implacable tristeza no encaja del todo con la comedia de otras escenas, este contraste no termina por funcionar.

Mowgli: La leyenda de la selva es un paso firme en la carrera de Andy Serkis, pero algunas decisiones en cuanto al diseño de personajes y el guión provocan que la película se pierda en el bosque y a diferencia de Mowgli, nunca logra encontrar la salida.

Avance subtitulado en español