Lovebirds: una curiosidad del catálogo de Netflix

En julio del 2017 llegó una curiosidad a las pantallas del cine, una cinta de esas de póster llamativo donde están los protagonistas de frente y el resto del elenco por atrás, con la ciudad de fondo (ya sea New York o San Francisco, eso da igual) y unas letras enormes en la parte de arriba. Esos póster que ya parecen cliché de las comedias románticas de la actualidad, donde los protagonistas sienten un chispazo y entonces todo a su alrededor conspira en contra de ellos, pero al final su amor es más fuerte y consiguen quedarse juntos; esas comedias que en realidad ya no tienen mucho que aportar, sin embargo esta era diferente. Si bien, el póster era igual a la descripción anterior, había algo que indicaba que no era como el resto, en la parte superior del cartel se leía “The Big Sick” (Un amor inseparable), está curiosidad escrita por Kumail Nanjani marcaba la línea de meta para este joven standupero pakistaní, que había tenido que picar piedra para lograr tener un nombre y no solo en el stand up, también en el mundo cinematográfico. Su historia era una comedia ácida llena de momentos de tensión con un timing perfecto; su libreto alcanzó una nominación de los premios de la academia a Mejor Guion Original, seguirle la pista sería algo lógico. Había logrado salir de lo convencional en un género que parecía que ya lo había contado todo, era ver algo que no te recordaba a nada más, una sensación que hace mucho no se sentía en el cine.

Después de eso y una cinta con Dave Bautista que pasó sin pena ni gloria; llegó a Netflix un cartel diferente, donde se ve a una Issa Rae cansada y un Kumail Nanjiani devastado con un gran letrero sobre ellos que decía “Lovebirds”, además abajo de este gran titulo decía escrita por Kumail Nanjiani, pero ahora la sensación al estar frente a este titulo era diferente, no solo por que esto era en Netflix, si no que daba la impresión de ya haberlo visto antes.

La película narra la ya desgasta relación de Leilani (Rae) y Jibran (Nanjiani) quienes de camino a una cena entre amigos deciden que su relación ya está muerta y que lo mejor es terminar. En ese momento atropellan a un ciclista, bajan e intentan ayudarlo sin embargo este sale huyendo seguido por un tipo que les dice que es oficial del FBI y que necesita su coche; juntos persiguen al ciclista hasta que el supuesto agente lo vuelve a arrollar y le pasa el coche por encima en repetidas ocasiones. Dos testigos de la escena los acusan como los homicidas, así que asustados deciden huir, en busca de demostrar su inocencia serán secuestrados, enfrentados a pandilleros y se verán infiltrados en una secta tipo Ku Klux Klan.

Si llegaste a este punto amigo lector, estás de acuerdo conmigo que esto es exactamente igual a “Date Night”. Claro, guardando las enormes proporciones, ya que la cinta protagonizada por Steve Carrell y Tina Fey es infinitamente superior. Reflejan muy bien las adversidades que pueden pasar en una mala noche además de atribuirlo todo a una superstición, las actuaciones de los dos corresponden y reaccionan bien ante cada escenario que se les presenta; para el caso de “Lovebirds” la situación es muy diferente, nuestros protagonistas reaccionan como si fueran niños de 12 años ante cada situación y cada escenario que se presenta es más forzado que el anterior. La química entre Issa y Kumail es nula, no hay forma en que les crees que tienen una relación tan larga, los diálogos se sienten forzados así como la misma narrativa.

No todo esta mal en la cinta, hay algunos diálogos que hacen burla a esta tendencia de ser políticamente correcto, que se mofa de acusaciones que podrían ser racistas y que en un inicio la propuesta parece fresca, sin embargo, conforme avanza la película se olvidan de esto y caen en absurdos clichés. Resulta impresionante ver que esta película ocupó el primer lugar en lo más visto en E.U. sin embargo, estas tendencias son extrañas ya que nadie sabe los números reales de Netflix.

Al final no pasa de ser una curiosidad en el catálogo de Netflix y que deja la impresión de ya haberla visto antes. “Lovebirds” no parece haber sido escrita por un nominado al Oscar.

Avance subtitulado de Lovebirds