Los Bastardos de Amat Escalante

Hemos visto infinidad de películas que retratan la vida del inmigrante en Estados Unidos: Lo complicado que es pasar la frontera, la vida precaria que llevan los que lo logran, la gente que se queda en el camino, los que tratan de subir su calidad de vida, el racismo y las desigualdades con las que se topan. En general, conocemos gracias a ellas el panorama desolador y los obstáculos que enfrentan quienes deciden emigrar al norte, sufriendo por su familia y la nula estabilidad económica.

Por esta repetición de historias es que una película como Los Bastardos, del director mexicano Amat Escalante, sobresale y genera interés y sorpresa en sus espectadores. Este filme, que es el segundo largometraje de Escalante, nos cuenta el transcurrir de 24 horas en la vida de dos inmigrantes, Jesús (Jesús Moisés Rodríguez) y Fausto (Rubén Sosa), quienes acostumbran esperar afuera de un Home Depot, junto a varios símiles, a que algún dueño de construcción o capataz los “reclute” como obreros. Sin embargo, al no haber tantas oportunidades y que los pagos ofrecidos son menores, deciden conseguir dinero extra de otra manera. Así es como llegan a casa de una mujer estadounidense (Nina Zavarin), en donde el encuentro se tergiversa hasta caer en un desenlace que fácilmente pudiera llamarse brutal.

El valor de la película reside en sus ganas de poner a los inmigrantes en una situación menos “santificada” y más real: Al no haber empleos bien remunerados y muy pocas opciones laborales, se ven en la necesidad de buscar alternativas en las que se consideran cada vez menos la legalidad o su propia moralidad. Jesús y Fausto, como ejemplo de miles de mexicanos radicados en Estados Unidos, tratan de abrirse paso en un país que quiere echarlos, y podemos ver en ellos un hartazgo latente y bastante desprecio por la misma gente que, aunque los emplea, los ve también como material desechable.

Presentada en Cannes en el 2008, Los bastardos genera en su audiencia preguntas que son casi imposibles de responder: ¿Hasta dónde es permisible que unos busquen su bienestar a costa de otros?, ¿Cuál es el panorama que les espera a los indocumentados al llegar a un lugar en el que son rechazados, y qué están dispuestos a hacer para cambiar su situación?, ¿Los “bastardos” son aquellos que transgreden las leyes y se establecen donde no deberían, o los que los utilizan y botan como si fueran máquinas de trabajo?

Hay mucho que puede debatirse en la película de Escalante, sin embargo, no debe olvidarse el mensaje principal: Los actores que protagonizan fueron elegidos en un casting por sus expresiones reales y la dureza de sus actitudes, lo que funciona perfectamente para recordarnos que la humanidad, que no distingue razas o géneros, es lo que más debe importarnos como sociedad.

Avance de Los Bastardos

Ale Vega
Intenseo con las cosas que me gustan y el cine es de las que más, así nacieron mis ganas de escribir acerca de buenas películas.