“Inés del alma mía” o el reto de explorar la identidad cultural en formato audiovisual

Si hay un tema que poco se ha visto en las producciones audiovisuales iberoamericanas es el proceso de colonización de España sobre el Nuevo Mundo, o Las Indias como era llamado.

Escasamente podemos recordar producciones como “La esclava Isaura” en Brasil, y las películas que buscan retratar la gesta de la independencia en América. Sin embargo, ¿qué pasó durante la colonización? Y entonces los libros se quedan cortos en un encuentro que parece idílico de un hombre gritando “¡Tierra!”, mientras era recibido por los aborígenes que ya vivían en América.

Y no se trata de ponerse a tumbar estatuas, eso no hace que los caciques y sus indígenas resuciten. La realidad es que el proceso de colonización de España tuvo un impacto histórico importantísimo en el mundo occidental, lo más cumbre es que los españoles también son hijos de procesos históricos de dominio y resistencia como cuando fueron dominados por los romanos y los moros, tal como el personaje de Pedro de Valdivia se lo menciona a su hijo mapuche adoptado Felipe.

¿Qué hay detrás de ese proceso? He allí la belleza del trabajo de Isabel Allende al escribir su novela “Inés del alma mía”, con una grandiosa investigación para no perder de vista el hecho humano en medio del proceso y respetando la veracidad de los hechos. ¿Qué sentía un español cuando asumía la empresa de explorar tierras y fundar ciudades? ¿Cómo fue la relación con los indígenas dominados y con los no dominados? Pero creo que lo más interesante de la novela es la mirada femenina de esa época y lo que implicaba fundar una ciudad.

En esa novela de ficción histórica el lector hace un paseo sobre el coraje de una mujer que fue capaz de erigirse por encima de los patrones sociales. ¿Cuál fue el rol de la mujer española durante la conquista? ¿Qué hacían las indígenas y a qué se dedicaban las negras esclavizadas?

Detrás de cada una de estas mujeres también había algunos sueños, unos realizados y otros no, así como fracasos y dolores como le pasó a la protagonista de la novela magistralmente escrita por la escritora chilena.

Isabell Allende presta su pluma talentosa y voz para ser la narradora de una grandiosa hazaña hecha por una mujer española. Obvio que no sabemos cómo pensaba Inés Suárez, ni cómo sentía, pero al ser mujer se tiene la sensibilidad para comprender el sentimiento del otro, y como una máxima que tenemos los escritores y guionistas que parece sacado de la vida misma es que las acciones dicen más que los diálogos. De mi parte no tengo ninguna duda que Allende supo interpretar los pensamientos de Inés Suárez a partir de sus acciones. Tal vez faltó profundizar más al final sobre el personaje de Pedro de Valdivia, el eterno amor de Inés, o quizá el silencio que persiguió a este personaje como una estrella apagada nos busca decir mucho sobre ese amante que calladamente acepta someterse a los designios sociales y sacrifica su amor por su sed de conquistar el resto de Chile.

Posteriormente este año pudimos saber que Amazon Prime traía de estreno la serie basada en la novela “Inés del alma mía”, y conociendo todos los elementos que incluyen la historia resultaba de seguro tanto un proyecto ambicioso para los creadores como una gran expectativa para los fanáticos de Isabel Allende. Puedo afirmar que la novela original es un cóctel de épica, amor, drama, con toda la fuerza que implicó ese proceso histórico, sin dejar de mostrar el lado femenino.

Los aciertos de la adaptación fueron sin duda el acercamiento atrevido al realismo. De antemano se comprende lo que implica una producción de este tipo, grabando en distintos escenarios y espacios naturales para que la fotografía de la mini serie fuera de lujo.

Los primeros 5 capítulos fueron una delicia. Se entiende que al tratarse de una adaptación se podrán suprimir algunos personajes y situaciones que no sean absolutamente necesarios. En ese sentido bien hecho por eliminar el personaje de la sobrina con quien venía Inés Suárez en el barco cuando llegó a América, es un personaje que solo aporta a la historia de Inés durante ese viaje pero que en realidad no realiza un cambio importante en la protagonista en su manera de ver la vida. También 20 puntos a los guionistas por dejar al personaje de Sebastián Romero, pues es fundamental para entender el impacto que sufre Inés al llegar al nuevo continente, le toca aprender que hay otros códigos sociales muy distantes a lo que se enseña en España, pues en el nuevo continente sobrevive el más apto y ágil.

Es una delicia la fotografía de toda la producción, es un aspecto que cuidaron muy bien, además de los vestuarios y las decoraciones. Ahora, donde sentí la debilidad de la adaptación, y es que por momentos perdieron la esencia de la novela, aunque la mantuvieron en un 90%, pero es bueno aclarar que el escrito original no tiene un ápice de drama telenovelero. Al contrario, la protagonista se hace querer por su discreción, tiene carácter sí, pero lo sabe administrar, es un personaje de buen temple, sabe a quién expresarle sus verdaderos sentimientos, sabe persuadir, pero en ningún momento dejaría en ridículo a Pedro de Valdivia.

En la novela original cuando Pedro de Valdivia acepta la imposición del gobierno de Perú y cede en el punto de que Inés Suárez se case con otro para poder seguir viviendo en Chile, mientras a él le toca pedir a su esposa que venga de España, específicamente cuando él regresa a Chile después del viaje a Perú, él no se baja del barco y es a través de una carta donde avisa a Inés que debe casarse con otro, para este punto Isabel Allende dio una interpretación de la dignidad que tenía la protagonista, toma a la hija de Rodrigo de Quiroga que ella estaba cuidando y se acerca a la casa de él y de una forma muy pragmática le pregunta si se quiere casar, y en la narración de la escritora chilena describe una escena que parecía descabellada y termina siendo tierna por la reacción tan sentimental del soldado de confianza de Valdivia. En la adaptación ponen a Inés Suárez irrumpiendo en el acto de designación de Pedro de Valdivia como gobernador de Chile y tomando de la mano a Quiroga de forma abrupta.

También un aspecto importante que no mostraron es el papel que jugaron las indígenas yanaconas junto a la princesa inca que estaban con ellos, no se limitó a la cocina, atender los sembradíos y a los animales de cría, sino también como mensajeras y espías para los militares españoles, estas mujeres tuvieron la capacidad de traer información trascendental para ese grupo de hombres que soñaban con la gloria y el oro, pues estas sabían que la protección a los soldados era la protección a ellas mismas.

Ahora, ¿cuáles son los vacíos de la novela que busca llenar la mini serie? El tiempo de soledad que pasó Inés Suárez esperando el regreso de Valdivia, entonces uno puede intuir que sería propicio para miradas o quizá algunas conversaciones entre Inés y Quiroga, sin embargo, dado el perfil de este soldado entran muchas dudas si sería ese tipo de hombre que cedería fácilmente a sus pasiones antes que a la lealtad que le debía a Valdivia. Otro de los vacíos que llena es justamente mirar a Pedro durante ese tiempo cuando Inés se casó con Quiroga, ¿estaría lleno de despecho? ¿Lloraría como alma en pena por su decisión y traición? Isabel Allende habla muy poco sobre este punto cuando va culminando la novela.

¿Acaso Valdivia terminó sus días entre la dualidad de sentimientos que era seguir adelante con su proyecto de conquista para llenar su ego y el haber abandonado al amor de su vida que era Inés Suárez? Aquí los guionistas supieron dar una mirada interesante recuperando la mini serie en su última media hora.

Por otro lado, ¿por qué mataron a Don Benito? Si en la historia real y en la novela se muestra que claramente fue un hombre de confianza de Don Almagro y posteriormente de Pedro de Valdivia, pues jamás seguiría una teoría del traidor de Sancho de La Hoz porque este era pieza de Francisco Pizarro. Bien pudieron poner a cualquier soldado a seguir el plan loco de La Hoz y no a Don Benito, no le correspondía.

Otra de las escenas que transformaron, y no entendí el por qué, es la reacción de Pedro de Valdivia cuando descubre las intenciones amorosas de Escobar hacia Inés Suárez. Es una reacción importante porque no solo afectó a Escobar, sino también a la relación de Pedro con Inés. Bien lo describe Allende cuando habla de la falta de ternura de Pedro hacia ella después de eso y luego cómo ella le da una cachetada para que la vuelva a tratar con amor. Entonces cabe la inquietud, ¿es una mini serie sobre el amor de estos dos? ¿O es sobre la épica de la conquista? Yo diría que la historia es de ambas cosas y una no está por encima de la otra, pero sin duda el amor entre Valdivia e Inés fue un motor fundamental en el proceso de conquista pues se apoyaban mutuamente.

Otro punto, y se puede entender que los guionistas hicieron una jugada para ganar tiempo, es cuando ocurre el encuentro entre Valdivia e Inés que no fue precisamente como lo mostraron. Si hubiese sido una producción con toques de realismo mágico se entendería, pero en general no fue así.

En general se trató de una producción bastante atrevida, arriesgada, y sin duda dará pasó a más mini series o películas de ese tipo, un trabajo más que decente dada la complejidad del mismo. Además, simboliza una honra al trabajo de la escritora Isabel Allende cuando se toma en cuenta una novela histórica escrita por una mujer, mirando nuestra historia desde el lado femenino. No pude evitar sentir emoción de ver la adaptación como si fuera la misma escritora chilena, pues no es común este tipo de atrevimientos y son totalmente valiosos. Solo deseo que este trabajo abra camino a que otros más que se atrevan a llevar a la gran pantalla o chica nuestros procesos históricos con el cuidado técnico que tuvieron para esta producción.

Avance de Inés del Alma Mía

Karla Pravia
Soy Lic en Comunicación Social mención periodismo impreso. Me especialicé en escritura creativa, escritura de guion y estudios en dirección de cine.