Greyhound de Tom Hanks es más una lección que entretenimiento

Greyhound En La Mira del Enemigo, la nueva película de Tom Hanks es pionera en varios sentidos. Para empezar es el primer blockbuster que debido a la situación sanitaria actual abandonó la idea de un estreno tradicional en salas de cine para vender sus derechos de distribución a Apple TV+. Lo que tal vez resultó en una mejor opción que arriesgarse a convertirse en un fracaso de taquilla. Porque cuenta con un par de defectos que comentaremos más adelante.

Tom Hanks continúa su papel de historiador de la Segunda Guerra Mundial con “Greyhound”, una intensa película dirigida por Aaron Schneider que apenas dura más que un episodio de la serie de HBO producida por Hanks “Band of Brothers” y “The Pacific” que honestamente son el trasfondo adecuado para entender mejor en dónde estamos parados cuando Greyhound comienza; ya que en poco más de 80 minutos (si uno se salta los créditos finales) tendremos mucha terminología náutica técnicamente correcta y prácticamente cero desarrollo de personajes.

Uno podría imaginar que estas importantes carencias podrían deberse a que Tom Hanks escribió el guion, pero el carismático actor no es un novato en esta área, pues ya ha escrito episodios de aclamadas miniseries como “From The Earth To The Moon”, “Band of Brothers”, “Electric City” y las películas “¡Eso que tú haces!” (1996) y “Larry Crowne” (2011).

Para Hanks, todo lo que necesitas saber sobre el comandante Ernest Krause está en lo que hizo en el servicio. Claro, el actor Hanks encuentra la manera de inyectar un sutil atisbo de duda o miedo, pero esta es una de las películas de guerra más útiles que se haya hecho tomando en cuenta la poca información naval que nos brinda para justificar su existencia.

Si eres un estudioso de la Segunda Guerra mundial es probable que hasta agradezcas la falta de argumentos para ubicarnos rápidamente en medio del océano Atlántico en donde el comandante Krauze está a cargo de su primera nave de guerra en busca de defender barcos mercantes aliados de la terrible amenaza de los submarinos alemanes que son tecnológicamente superiores.

Por un lado, el enfoque de una simple historia de heroísmo bien contada es casi refrescante. Sin embargo, Schneider no puede encontrar la manera de elevarlo más allá de esas intenciones mínimas, y “Greyhound” comienza a desvanecerse en sus tácticas, convirtiéndose en una película cuya simplicidad se siente más superficial que inteligente.

En una entrevista a “sana distancia” con Stephen Colbert, Hanks habló de la participación de su hijo Chet Hanks y sobre la petición de uno de los ejecutivos por cambiar diálogos que sonaban demasiado técnicos y otras partes para entender mejor el peligro que estamos viendo. Hanks se burló de estos comentarios argumentando que ya habían terminado de filmar y que no quería meter en su película frases como “Cielos, capi. Ahí hay un submarino nazi que quiere hundirnos con un torpedo”. Es cierto que no se necesitan diálogos simples, pero Hanks y Greyhound se pudieron beneficiar mucho de alguien que le diera una mejor narrativa a la historia, una que apelará más a una audiencia común que a un historiador naval.

La precisión histórica de “Greyhound” la hace entretenida, pero su desarrollo a veces se siente más como una lección que como entretenimiento. ¿Eso es malo? Le toca a cada persona decidirlo.

Personalmente la disfruté, pero quedará muy abajo en mi top de películas de submarinos. Debajo de películas menos correctas históricamente como “La Caza del Octubre Rojo(1990), “Das Boot(1981), “Marea Roja(1995), “U-571(2000) y “K-19: The Widowmaker(2002).

Avance subtitulado de Greyhound