7500: Tensión aérea con Joseph Gordon-Levitt

Una de las muchas ventajas que nos ofrecen las plataformas de streaming, es la variedad de géneros que podemos ver en la comodidad de la casa, esto claro, ayuda también a las películas con presupuestas más bajos a llegar a más espectadores, este es el caso de 7500, la ópera prima de Patrick Vollrath nominado al Oscar por su cortometraje “Everything Will Be Ok” en 2016.

Vollrath busca generar una narración intensa de un tema muy delicado en Europa con medios escasos, sin embargo, las buenas intenciones no siempre son suficientes.

“7500” es un cúmulo de ideas que busca darle la vuelta a una trillada premisa, protagonizada por Joseph Gordon-Levitt, la cinta narra el intento de secuestro de un avión que salió de Berlín con destino a Paris. Debido a las desafortunadas circunstancias, el copiloto Tobias Ellis (Gordon-Levitt) se ve forzado a reportar un código 7500 a la torre de control. Conforme avanza el tiempo, los riesgos se vuelven más difíciles y las posibilidades de salir con vida son más escasas.

El director deja muy clara su intención de ser lo más realista posible desde los primeros minutos. La introducción hecha con cámaras de seguridad en el aeropuerto, le da un toque de documental a la cinta, ya que de manera muy orgánica nos introducen a la cabina de vuelo y los procedimientos normales de un vuelo cotidiano, de igual forma conocemos un poco de nuestro protagonista y como es que tiene un hijo con una de las aromosas, claro, todo esto para entender lo que vendría después.

Durante la primera parte de la película, el Vollrath logra crear secuencias realmente tensas de suspenso, a pesar de no ser una historia novedosa, los encuadres y las sensaciones transmitidas a raíz de estos, te hacen quedarte junto a los pilotos para ver el desenlace. Resulta llamativo ver una película sin banda sonora, ya que ésta es quien ayuda en la creación de momentos de tensión, sin embargo, no extrañas la música. Las secuencias están bien creadas y ayuda a mantener el principal deseo del director, que todo sea lo más real posible.

Para la mitad de 7500 las cosas se mantienen. De una manera muy inteligente logran reflejar un poco de lo que viven los pasajeros de la aeronave por medio de una cámara de vigilancia. Esto ayuda a aumentar la ansiedad de nuestro copiloto, el ataque se da una manera similar a como seria en la vida real, aunque es en esta parte donde los clichés y complacencias empiezan a hacer de las suyas; las decisiones tomadas en este punto por Tobias te llevan inmediatamente a las obvias consecuencias y que resultan muy de telenovela, porque desde que vimos que su pareja estaba en el vuelo era claro que sería una de las víctimas de los secuestradores.

Rumbo al final, 7500 va en picada, solo se sostiene por el talento y carisma de Joseph Gordon-Levitt, pero no puede hacerlo todo y desafortunadamente es víctima de un guion que ya no sabe qué hacer con su historia, no sabe cómo hacerlo interactuar con el último de sus secuestradores. Esta parte final carece de diálogos que lleven a explotar la trama y retiene a sus personajes en un encierro que a esas alturas ya ni ellos saben porque están ahí.

7500 está plagada de buenas intenciones, como el reflejar y contraponer posturas sin llegar a la empatía, desgraciadamente termina por ser un cliché más del pueblo musulmán y no explota al mejor de sus recursos: Joseph Gordon-Levitt.

Avance subtitulado de 7500