El impacto afroamericano en el mundo del cine

En la actualidad, se vive un momento crítico social a raíz del trato injusto que recibió George Floyd a manos de un miembro de la policía de Minneapolis, por lo que ha despertado todo un movimiento de un problema que se viene arrastrando desde hace muchos años, buscando una solución desesperada a una cultura que parece nunca cambiar.

El cine ha servido como un vehículo para expresar distintos llamados de atención, para darles voz a todos aquellos que han sido silenciados por un sistema que les niega la ayuda, priorizando el color de piel para determinar quién merece justicia y quién no. Distintos artistas han intentado dar una perspectiva diferente, pero similar a la vez, sobre este hecho social que desgraciadamente se ha vuelto común.

Estás películas que hablan sobre el racismo se abordan desde distintos ángulos, como historias de hazañas deportivas, ficciones que no se alejan de la realidad o el más común de todos, un suceso particular que ocurrió en determinada época, el cual desconocíamos totalmente o no teníamos más información al respecto, mostrándonos que este problema se puede ver de diferentes maneras.

Spike Lee es quizás uno de los cineastas que más han hecho cine de protesta, mezclado con un estilo único para contar sus historias, usando comedia negra más que nada, siendo Blackkklansman” su película más exitosa sobre este tema en particular. No hay que dejar de lado su labor en la reciente Da 5 Bloods, película que habla del papel del pueblo afroamericano en la guerra de Vietnam.

Blackkklansman, 2019
Da 5 Bloods, 2020

El caso más sonado por la inclusión de varios temas delicados, como lo es la pobreza, la homosexualidad y el ser afroamericano, fue el de Moonlight, que se llevó el Premio Oscar por Mejor Película, siendo el primer largometraje en ganar dicho premio por incluir un elenco, en su totalidad, formado por actores afroamericanos.

Moonlight, 2016

Otro filme que fue ovacionado en los últimos años fue 12 Years a Slave, en dónde narraba la desgarradora historia de Solomon Northup, hombre que fue privado de su libertad y vendido como esclavo en una época oscura de Estados Unidos. La obra de Steve McQueen nos narraba una historia particular pero que era importante para detallar la crueldad que se vivía en la etapa de la esclavitud.

12 Years a Slave

No se puede dejar de lado la emotiva The Help de Tate Taylor, una historia que habla sobre una joven escritora que decide tomar los testimonios de varias mujeres afroamericanas que trabajan como empleadas domésticas en Mississippi. Una película que tiene actuaciones muy sólidas, acompañadas de un mensaje poderoso sobre el miedo y la opresión que sufrían estás personas en la época de los sesenta.

Pero no todas las películas de esta índole reciben el reconocimiento como sus predecesoras, varias quedan relegadas, por distintas razones.

Queen y Slim” de la directora Melina Matsoukas fue una gran propuesta. La historia nos habla sobre una pareja de afroamericanos que se convierten en símbolos de lucha, ocasionado por el abuso incesante de un miembro de la policía. Si bien tuvo un buen recorrido por taquilla, las premiaciones la hicieron a un lado, más que nada, por la alta competencia que hubo en este año.

Quuen & Slim, 2019

Una de las más recientes propuestas de la ovacionada directora Kathryn Bigelow fue Detroit, que tiene como tesis central los sucesos atroces que se suscitaron en 1967 en dicho estado norteamericano. Está película tuvo su estreno en la época de verano, que si bien sirve para atraer a más gente por la temporada vacacional, no fue considerada por las máximas competencias.

Hace unos meses, Just Mercy fue un filme ignorado por las grandes premiaciones siendo, en lo personal, una de las mejores películas estrenadas durante la temporada. Su historia refleja como el poder y el gobierno en el que solemos creer, falla a la hora de buscar culpables, basándose en prejuicios racistas, dejando en evidencia el sistema podrido que dirige el país norteamericano.

Just Mercy, 2019

Ejemplos van y vienen, podemos tener miles de referencias de distintos contextos sociales, pero la  constante se ha mantenido intacta: reflejar con historias peculiares un problema social que es difícil se erradicar, usando un discurso de esperanza, para alentar al pueblo a seguir combatiendo por un cambio en la forma en que viven.

Para difundir dicho mensaje, el cine no ha sido el único vehículo masivo por el cuál intentan difundir su descontento, también tenemos las series de televisión, la música, la literatura, la pintura, numerosos recursos para que más gente muestre empatía por su situación y así unirse a una causa justa y necesaria.

No solo el pueblo afroamericano ha sido representado, también tenemos casos de comunidades latinas, de refugiados, incluso personas afectadas por guerras civiles, en las que se intenta hacer consciencia a los otros miembros de la sociedad, que puedan observar las condiciones con las que se enfrentan día a día, dando a entender que el cambio puede venir de aquellos que no están involucrados directamente, sabiendo que está situación nos incumbe a todos.

Como bien se ha dicho, el cine es uno de muchos recursos empleados para retratar el conflicto social que vivimos desde décadas atrás, teniendo un papel más importante que el de entretener a las miles de personas que van al cine con frecuencia para pasar el rato. Nos ayuda a entender, a empatizar con esta parte de la sociedad que busca ser tratado como ser humano y no como objeto de odio y desprecio. Todos estos realizadores y actores nos han demostrado su punto, ahora nos toca a nosotros como audiencia recibir el mensaje y dejar de estar de brazos cruzados, unirnos a la causa.

Fidel Mancilla
En la actualidad soy estudiante de comunicación y periodismo en la FES Aragón, tengo 20 años, he colaborado en diversos proyectos para festivales de cine. Dirigí y escribí el cortometraje "Últimos Momentos" que se proyecto en el Festival Internacional de Cine del CCH "Cecehachero Film Fest". Mi más grande meta es ser director de cine.