Encuéntrame bajo el muérdago

Esta será la Navidad más fría de la historia. Se pronostica un frío tan feroz, que las personas se preguntarán si el sol se ha ido para siempre.

Los viejos especularán, dirán que nunca habían visto nada igual, ni siquiera en sus tiempos, pues el viento será tan gélido e implacable, que los pájaros se congelarán en pleno vuelo y se estrellarán contra el suelo.

Los árboles vestirán camisones largos y blancos, con sus ramas intentarán atrapar el humo de las chimeneas, en busca de un poco de calor, pero será inútil, pues la nieve cae con la misma ferocidad que una estalactita al suelo.

Este año será la Navidad más fría que el mundo ha conocido.

Sé que este año no ha sido el mejor, muchas cosas han cambiado, y sientes que todo va de mal a peor. Estás cansando de ver tanta desgracia y desesperación, estás fatigado de oír tantas malas noticias, porque pareciera que nunca tendrá fin.

Has renunciado a tantas cosas. Cambiaste tu manera de trabajar, te adaptaste a otra forma de estudiar. Añoras a tus amigos, a tu familia, a esa persona especial. Anhelas tomar un buen trago en un bar, o comer ese postre en ese restaurante que tanto te gusta. Extrañas esas tardes en el parque o bailar hasta el amanecer. Es fácil extrañar las cosas buenas, pero…

Me atrevo a decir, que hasta añoras a tu compañero irritante de la oficina, ese que contaba malos chistes, a esa chica del aula que le recordaba al maestro que había encargado tarea, a esa tía que te llena de besos y te pellizca las mejillas, porque a estas alturas, has aprendido a extrañar y valorar hasta lo que te molestaba, ahora te das cuenta que no era tan malo en realidad.

¿Yo? Lo que más extraño, es intercambiar sonrisas con un extraño. Ver el rostro completo de una persona. Oler, pero oler, respirar con ganas y con fuerza sin que un cubrebocas me detenga. Sentir la brisa acariciando toda mi cara. Lo que más extraño, eran esas pequeñas cosas que antes no notaba, y que ahora, daría todo por tenerlas.

Ha sido un año de lucha, sacrificios, malos momentos, incertidumbre, miedo, soledad, ansiedad, tristeza, enojo, depresión, aburrimiento, fatiga, desesperación… y aún no termina.

Como si no fuese suficiente, sé que tu navidad estará incompleta. No puedes evitar pensar en esos asientos vacíos, vacíos a causa de la pérdida, de la partida terrenal o por motivos de distancia y prudencia.

Las cosas no podrían verse peor… ¿o sí? Eso depende de ti. Dos mil veinte ha sido muy duro, sin embargo, nos ha brindado regalos muy valiosos: Nos ha hecho más empáticos, nos ha recordado la importancia de ser generosos, lo maravilloso de un acto gentil, nos enseñó que dar las gracias no cuesta nada, nos hizo ver, que no hay que dar por segura la compañía de otro.

Si me lo preguntas, creo que la razón por la que el 2020 fue tan cruel, es porque habíamos olvidado cómo ser humanos. Nos despertó del letargo en el que transitábamos y nos recapituló los principios básicos de nuestra condición. Si esta lección de 365 días no te hizo una mejor persona, nada lo hará.

¿Cómo quieres ver esta navidad? ¿Medio vacía o medio llena? Es fácil aferrarse a lo malo, es más evocable, pero vamos… ya eres mejor que eso. Si estás leyendo esto, es porque sigues aquí, y eso es una invitación inequívoca a valorar tu vida, a apreciar todo lo que tienes y continuar.

Este año será la Navidad más fría que el mundo ha conocido, pero también, es la noche en que nace la esperanza, el amor y la fe.

La decisión es tuya.

Ave en Pijama
Ligera y fugitiva, ajena e imposible, creativa y romántica empedernida.Soy como un libro, aparentemente aburrido. No te das cuenta si está ahí o no, pero una vez que lo abres, te das cuenta, página a página, que escondo un secreto y guardo misterios, que no soy como pensabas, que tengo magia e imaginación, que estoy llena de inspiración y acertijos, pero no lo sabes, por eso te invito a leerme.Amante de la literatura y de las palabras. Mi pluma es mi arma.Aspirante a escritora.