Suspiria: dos visiones, dos legados diferentes

Dario Argento es conocido como uno de los máximos representantes del cine de horror, al grado de inspirar a varios cineastas con su estética tan absorbente que lo distinguía en sus largometrajes. Pero dentro de su gran carrera hay una película que destaca de todas las demás, tanto por la historia como la producción sensacional y propositiva para sus épocas y se convirtió en un clásico: Suspiria.

Éste gótico filme nos habla sobre una bailarina norteamericana que ingresa a una escuela prestigiosa de danza en Italia, pero conforme pasa el tiempo, se da cuenta que algo terrorífico ocurre en las inmediaciones del lugar.

Podemos asegurar que el impacto de la película sigue trascendiendo a pesar de los años y el avance de las nuevas tecnologías, llegando el punto de crear una nueva versión de la mano de Luca Guadagnino, director de “Llámame por tu nombre” (Call Me By Your Name).

Analizaremos ambas versiones y veremos si el remake está a la altura de la original.

Para empezar, la duración es un punto, de muchos, que se distinguen entre ambas. La original de Argento tiene una duración de una hora con cuarenta minutos, mientras que la de Guadagnino dura dos horas treinta y tres minutos, casi una hora más.

Por lógica, se agregaron nuevos enfoques y se amplió la historia de Argento, pero seamos sinceros, se siente innecesario y poco llamativo lo que añadieron a la trama original. Se que a la hora de expandir historias se deben tomar riesgos, pero éste en particular, se siente poco profundo.

El contexto socio histórico puede ser un factor determinante que ayudará a elevar la narrativa, pero empleada de mala manera, puede ser un recurso no tan viable. Esto le ocurrió a la visión de Guadagnino, pues se enfocó en el muro de Berlín, pero no tiene un peso para el desarrollo de la trama, se siente vacío.

El cast en ambas películas es muy distinto, mientras en la original el elenco es más sutil, con buenas actuaciones que no sobrepasan el límite de lo exagerado, en el remake tenemos artistas ya probados en el medio, como la siempre genial Tilda Swinton, en este caso es más cuestión de gustos.

Dario Argento y Luca Guadagnino comparten algo y es ser detallistas, pues cada escena logra crear un impacto dentro de la perspectiva de cada uno de ellos. Argento juega con la iluminación para crear un escenario gótico y aterrador, pero que a la vez es bello de ver, mientras que Guadagnino se enfoca en los movimientos y gestos de las personas, siendo las secuencias de baile dónde decide ponerle toda la atención. En este caso, en lo personal, Argento logra cumplir con su objetivo de retratar una oscura atmósfera para el deleite de la audiencia.

Ambas versiones de Suspiria tienen puntos a favor y en contra, dependiendo de la expectativa con la que el público se encuentra, pues son visiones totalmente diferentes de terror y de narrativa que habrá personas que prefieran el clásico de Argento y odien el de Guadagnino, y viceversa, pues cada uno tiene su manera de ver las películas y cada opinión es respetable, jamás habrá una película a la medida de todo el mundo, siempre habrá debates absolutistas que intentarán defender a capa y espada la versión de su preferencia.

Dentro de mi perspectiva, el clásico de Argento jamás debió de tocarse, pues ha sido referencia para varios cineastas de terror y es un ejemplo sobre la importancia de la iluminación en las escenas. Pero Hollywood siempre buscará hacer sus propias versiones y solo nos queda aguantar.

Fidel Mancilla
En la actualidad soy estudiante de comunicación y periodismo en la FES Aragón, tengo 20 años, he colaborado en diversos proyectos para festivales de cine. Dirigí y escribí el cortometraje "Últimos Momentos" que se proyecto en el Festival Internacional de Cine del CCH "Cecehachero Film Fest". Mi más grande meta es ser director de cine.