¿Qué podrían tener en común un policía de la ciudad de Chicago, una empresaria de la ciudad de Seúl, un conductor de autobús de Nairobi, un actor de la Ciudad de México, una Dj islandesa de los clubes nocturnos de Londres, un cerrajero y ladrón experto de Alemania Oriental, una hacker transgénero de la ciudad de San francisco, y una chica religiosa de la ciudad de Bombai en la India? De primera instancia podríamos decir que nada, que son más sus diferencias por la lejanía de sus historias que las coincidencias que podrían compartir. Sin embargo, la serie Sense8 nos enseña justo lo contrario, que estos personajes tienen una historia común: viven a la par la fragmentación del mundo en que vivimos: el individualismo, la segregación, la soledad, y al mismo tiempo comparten la necesidad de conectarse sensorialmente.

Sense8 es una serie de dos temporadas, original de Netflix, estrenada en junio de 2015, dirigida mayormente por las hermanas Lana y Lilly Wachowsky (célebres por sus películas Matrix y Cluod Atlas). La serie narra las aventuras de ocho personas de distintas partes del mundo que de pronto se encuentran interconectadas mental y emocionalmente. Se trata de 8 personas del mismo rango de edad que tras tener la visión de la muerte de una mujer comienzan un vínculo que los lleva a compartir momentos de sus vidas y a partir de ello comprenderse.

Los protagonistas son: Lito, un actor gay mexicano que no se atreve a hace pública su condición sexual por miedo a perder su estabilidad laboral; Will, un policía norteamericano que pondera la vida antes que los protocolos de su oficio; Nomi, una chica transgénero que ha vivido una historia de rechazo; Riley, una joven depresiva; Sun, una empresaria con cualidades extraordinarias para pelear; Wolfgang, un ladrón alemán que ha vivido la violencia desde niño; Kala, una chica Hindú que no ama al hombre con el que tiene que casarse; y Capheus, un conductor de autobús que haría lo que fuera por salvar a su madre de la terrible enfermedad que padece.

Los ocho personajes tienen al inicio de la serie la visión de la muerte de una mujer de nombre Angelica, de ahí en adelante comenzarán a conectarse mentalmente poco a poco y compartir sus historias y vivencias. Comenzarán a reconocerse en cada una de las historias particulares y comprenderse, ayudarse y organizarse.

El vínculo que hace que estos ocho personajes estén conectados es que todos ellos pertenecen a una especie poco común de seres llamados Sensates. Seres con una capacidad sensorial extraordinaria. Los Sensates viven el amor con más intensidad, no soportan la injusticia, detectan lo insensato que puede haber en alguna religión, saben lo que significa la reducción de los roles tradicionales de género, comparten todos estos sentires y en un principio son presa de los prejuicios sociales al respecto.

Sin embargo, la conexión que se va creando entre ellos y los vínculos sentimentales que generan, les permitirá ir haciéndose más fuertes. La serie es una historia de ciencia ficción en la cual los Sensates deberán apoyarse para vencer a la corporación científica que los quiere eliminar; una interesante trama que nos plantea las preguntas sobre ¿por qué una corporación mundial querría eliminar a personas con capacidades sensoriales extraordinarias?, ¿Quién querría que no se ame, goce, sufra y viva con tanta intensidad?

Además del sobresaliente guión, la fotografía y los escenarios de Sense8 son la cereza del pastel. Ésta es una de las pocas series que se ha encargado de sacar provecho del carácter global de su producción, mostrándonos a lo largo de los capítulos maravillosos escenarios de cada una de las ciudades en donde la trama se desarrolla.

No decimos más, con todo y que Netflix ha cancelado la posibilidad de una tercera temporada para Sense8 (al parecer por considerarla una serie demasiado cara), las dos temporadas existentes dan suficiente material para que el espectador pueda conectarse con una historia cuya principal virtud es mostrarnos el potencial de una sociedad que se atreve a compartir sus bondades y se reconecta en términos sensoriales, el potencial de los Sensates que podría ser el de cualquier persona.

Cortesía de la revista Chido BUAP 151
Escrito por Alberto García.