TAU es una película sobre inteligencia artificial con poco ingenio

Netflix agrega otra atractiva película de tipo B a su catálogo con TAU, un thriller con demasiadas aspiraciones sobre una inteligencia artificial con poco ingenio propio.

Maika Monroe interpreta a Julia, una estafadora que es capturada al principio de la película y hecha prisionera por alguien por alguna razón. Es un comienzo audaz, muy al estilo de Oldboy (2003) sintiéndose como un climax silencioso de una película diferente, pero demasiado burdo en su ejecución y desafortunadamente no tenemos suficiente tiempo para interesarnos o preocuparnos en el personaje de Monroe. Hubiera sido agradable tener unos minutos para entender en dónde estamos y lo que estamos viendo. Entendemos que estamos en el futuro, pero no tenemos la certeza de que clase de tecnología existe o no…

Tenemos un vistazo de esto cuando descubrimos que ella y otras personas son prisioneras de un rico inventor llamado Alex (Ed Skrein) quien ha estado colocando implantes en sus cautivos para elevar sus funciones cognitivas. Alex es asistido por una super computadora llamada Tau (con la voz en inglés de Gary Oldman), que aparece como un triángulo rojo y verde en su vestíbulo, pero también puede controlar a un robot asesino muy parecido al ED-209 de Robocop.

Uno se pregunta sobre la trama en varias ocasiones puntos claves de la trama. Por ejemplo ¿Porque Alex no utiliza algo de su fortuna que claramente invierte en diseñadores de interiores para que le ayude con su objetivo y evitar la matanza? La película no brinda muchas explicaciones al respecto, salvo que él es en realidad un infame recluso. Seguramente habrá gente dispuesta a aceptar contratos millonarios a cambio de permitirle jugar con su cerebro.

Rápidamente TAU se convierte en una historia de tres personas, es un drama enfocado en dos diferentes tipos de escape: TAU presiente un tipo de escape a ser solamente una computadora y Julia busca un escape más literal, más físico; incluso después de ganarse la confianza de Alex lo que le permite obtener cierta autonomía. Ella y la computadora aprenden a ayudarse mutuamente, mientras que Alex es poco más que una presencia melancólica, malvada y vacía.

El director Federico D’Alessandro, quién ha trabajado en muchas películas en departamentos artísticos, fracasa al intentar compartirnos que fue lo que lo emocionó del guión de Nota Landau para que esta fuera su ópera prima. Los proyectos anteriores de D´Alessandro se hacen presentes en los intensos filtros rojos y azules que proveen un sentido constante de estilo.

Por desconcertante que parezca la participación de estos actores en un proyecto de mediana estatura, dan lo mejor de ellos para vender el drama de este concepto restringido. Los personajes interpretados por Monroe y Skrein tampoco son intrigantes y la voz de Gary Oldman resulta la presencia más interesante (y eso que ni siquiera puedes ver su cara). Ignoro cómo sea en su versión doblada, pero su tono de voz intenta proveer de inocencia y tristeza a la inteligencia artificial, haciendo que imagines a la computadora como una delicada alma.

Existe un momento especial cuando desea que Julia le lea más información, pero resulta desesperado recomendar una película basada únicamente en la integridad de una voz en off. Tau es sin lugar a dudas más humana que su inventor.

TAU es clasificación R (Sólo para adultos) debido a un poco de violencia y uso de lenguaje soez.

Avance subtitulado de TAU

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