La noche del domingo 25 de febrero pasará a la historia como la más polémica de la entrega de los premios Óscar. El momento de controversia se vivió cuando Warren Beatty y Faye Dunaway se equivocaron al anunciar el filme ganador y dieron la victoria a la película La La Land en lugar de nombrar a la verdadera triunfadora: Moonlight. Aunque los actores aclararon minutos después el origen del error, éste estaba hecho y la noticia daba la vuelta al mundo.

Pero, más allá de este insólito evento, que ocupó por algunos días la opinión pública, los verdaderos cuestionamientos deberían estar centrados en la forma y el contenido de los propios filmes, y lo que deberíamos estar preguntándonos es… ¿En que reside la virtud de Moonlight para haber desbancado a la gran favorita de la noche La La Land?, ¿Cuáles son los atributos de este drama marginal?

Moonlight es una película que narra la historia de un hombre en tres etapas importantes de su vida: la niñez, la juventud y la época adulta. Un hombre negro llamado Chiron, poseedor de una sensibilidad nata, que lucha desde niño por encontrar su forma de estar en el mundo, en medio de un entorno de mucha violencia.

La historia dirigida por Barry Jenkins, se ambienta en un suburbio afroamericano de Miami con todas las problemáticas existentes en el lugar: venta y consumo de drogas, violencia y bulling. En ese escenario Chiron se enfrenta a la drogadicción de su madre, la soledad, la discriminación de los demás niños y jóvenes por su delicadeza, y la violencia de un entorno cuya forma de éxito se basa en la fuerza física.

La historia se nos cuenta con una mirada muy singular, pues, en lugar de exaltar visual o verbalmente la violencia, como suele hacerse en las películas que abordan estos temas, Moonligth nos enseña el dolor de su protagonista de una forma, no menos cruda, pero muy sutil. El guión contiene pocos diálogos, muchos silencios y se da prioridad a las miradas o al juego fotográfico para narrar los estados de ánimo, lo cual resulta muy emotivo y conecta al espectador con una historia áspera pero desde el profundo sentir de su protagonista.

En una de los diálogos de la cinta, Chiron niño pregunta al hombre que lo asume como hijo: “qué es un marica” y el hombre le responde: “marica es una palabra usada para hacer sentir mal a la gente gay, ser gay está bien pero nunca puedes dejar que alguien te diga marica”. Con esa belleza ética están escritos los diálogos de Moonlight.

Una de las palabras con las que el filme podría definirse en “sensibilidad”. Esta capacidad con la que contamos los seres humanos para percibir y comprender el estado de animo o el actuar de las personas en el mundo es la esencia de la película. La sensibilidad está presente tanto en la forma en como la película está creada: en la mirada del director, las actuaciones, la fotografía, la música; como también en la mirada de su protagonista, quien en la adolescencia descubrirá su homosexualidad y su ser emotivo deberá lidiar con lo violento del mundo.

Moonlight obtuvo también el premio Óscar a mejor guión adaptado, una categoría muy importante en términos de realización.

A fin de cuentas la mejor crítica la tiene siempre cada espectador, aunque, lo que sí podemos decir, es que Moonlight es una película que tiene mucho sentido en el contexto mundial, y mientras los discursos de odio y discriminación avanzan, la apuesta del arte por las formas cognitivas dese la sensibilidad se vuelven una forma de resistencia a la realidad.

Moonlight es un filme que tienes que ver.

Avance subtitulado de Moonlight

Cortesía de la revista Chido BUAP 148

Escrito por Alberto García