¿Recuerdan, John Wick, la sorpresiva cinta que salió de la nada y nos sorprendió a todos en 2014? Keanu Reeves lograba regresar de un impuesto letargo con este letal personaje y lo consolida mejor que nunca. Jon Wick: Chapter 2, o como tuvieron que ponerle en México John Wick 2: Un Nuevo Día Para Matar (por haberle puesto a la primera – Otro día para matar-), es el claro ejemplo de una cinta de acción saturada de efectos especiales, es cine puro, un cohete de adrenalina cargado de imágenes y sonido que explota al contacto. No es pretenciosa, no trata de conmoverte, ni de complacerte por un momento como otras cintas que compiten por el Óscar. Es una cinta de acción y punto.

Esperen, dirán los escépticos que buscan una historia hipster con la cual platicar con sus amigos, ¿No se trata simplemente de Keanu Reeves, disparando, apuñalando, pateando y golpeando tipos malos cuando no está manejando distintos vehículos para convertirse completamente en Mad Max y arrollar a sus enemigos? Pues si, también.

Aún así el Capitulo 2 de John Wick, protagonizada por Keanu Reeves en el clímax de su carrera como el “coco” que una vez mató a 3 hombres utilizando sólo un lápiz, encuentra algo existencial en esta historia de un hombre solitario que busca encontrar su lugar en un mundo que ha perdido la razón. Delirantemente rápido y gracioso, esta bestia salvaje se pone en movimiento perpetuo gracias a la habilidad del director Chad Stahelski, con una coreografía que rivaliza con La La Land, si el sobrevalorado musical tuviera un contador de muertes.

La trama esta inteligentemente diseñada por el guionista Derek Kolstad para funcionar al límite. En la cinta anterior, Wick se había retirado y vivía tranquilamente con su esposa y su perro. Entonces ella murió y el destino jugó su peor carta cuando unos mafiosos rusos robaron su Mustang del 69, mataron a su perro (que había sido un regalo de su esposa) y golpearon al asesino cobijados por la oscuridad. ¿Que otra cosa podría hacer uno? Salir de cacería por supuesto y matar a 83 personas que trabajan para el papá del culpable. John Wick 2 comienza con el asesino tratando de mantenerse al margen del mundo en su casa en Long Island, con todo y un nuevo cachorro. Pero el pasado lo sigue acosando, pero esta vez en la forma del gángster letal italiano, Santino D´Antonio (Riccardo Scamarcio). Santino quiere que Wick vuele a Roma para ejecutar a su hermana, Gianna (Claudia Gerini) y así poder tomar su lugar en la “Mesa Alta”, un lugar de elite para los criminales.

El código de honor entre ladrones es uno de los conceptos más inteligentes de la película, junto con la idea de sindicatos del bajo mundo expuestos ante la vista de todos. Una política del Continental, un hotel chic para asesinos, es que no puede haber violencia en sus instalaciones y es una regla que no se debe romper. Sin embargo, se rompe y ahora es cada quien por su vida en Roma y Wick se enfrenta a Cassian (Common), el cuerpo de seguridad de Gianna y Ares (Ruby Rose), el jefe mudo del escuadrón de Santino.

Una batalla “gun-fu” en los antiguos baños de Caracalla es espectacular, al igual que un tiroteo en el salón de los espejos que recuerda a la película The Lady From Shangai de Orson Welles. Santino pone un contrato internacional por el ejército de un solo hombre conocido como John Wick, lo que saca a todos los asesinos de las sombras y deriva en un gran enfrentamiento entre Wick y Cassian en Nueva York. Wick se ve forzado a buscar ayuda en un antiguo enemigo, El Rey de Bowery (Laurence Fishburne)  ¡¡Si, Neo y Morpheus se reúnen!! 

Reeves entrenó por semanas en judo y jiu-jitsu brasileño y se nota en la película. Stahelski, quien también fue doble de acción de Reeves desde la trilogía de Matrix, tiene una aguda comprensión de como la acción define a un personaje. Trabajar con el talentoso cinefotógrafo Dan Laustsen (Crimson Peak), quien trabaja la luz neón de manera muy seductora, facilitó el trabajo del director para crear sus complejas composiciones.

Es difícil que una secuela sea mejor que la original, pero John Wick 2 es el claro ejemplo de que esto es posible. No existe ninguna distracción CGI, no hay trucos con pantallas verdes o edición cargada de Red Bulls. Sólo largas tomas de actores moviendo con una precisión artística y gracia. Reeves, un tributo a las grandiosas estrellas de acción de Hong Kong, es poesía en movimiento. Es un vaquero, es un samurai, es Rock and Roll. ¿Qué estas esperando para ir a verla? y ¿Cuando sale el capítulo 3?

Avance subtitulado de John Wick 2