El productor del nuevo reboot de Spawn ha explicado como es que una película de bajo presupuesto funcionará. Cuando alguien piensa en una cinta de super héroes, lo último en lo que pensamos es en una experiencia de pocos efectos visuales. Incluso antes de esta nueva época de oro de los personajes del cómic, estas películas solían utilizar como recurso efectos especiales de baja calidad y disfraces poco creativos.

En 1997, Spawn fue una de las primeras adaptaciones de super héroes que destinaron la mayor parte de su presupuesto en efectos visuales, en total una tercera parte del costo total.

Ahora, 20 años después se está trabajando en un reboot del personaje. El creador del cómic de Spawn, Todd McFarlane escribirá el guión, además de dirigir y producir la nueva versión en conjunto con Blumhouse Productions. Esta compañía es conocida por generar películas de horror exitosas, pero de bajo presupuesto como Actividad Paranormal, Insidious, The Purge, Split y Get Out. Esta parece ser la opción ideal para Spawn, sobretodo si consideramos que el tono será más de un thriller de horror que una película de super héroes y McFarlane ha confirmado tendrán poco presupuesto. Ahora tenemos nuevas noticias de como lograran eso.

En una entrevista para ComingSoon, el productor Jason Blum reveló que el truco para no gastar exageradamente será regresar al núcleo de lo que hace a Spawn tan icónico:

“Una de las cosas que haremos será contener los alcances del guión, esa será la clave. Él (McFarlane) y yo (Blum) no recibiremos salarios que salgan del presupuesto, ni tampoco ninguno de los actores. Utilizaremos nuestros trucos usuales.”

Este es el estilo de trabajar de Blumhouse, con historias contenidas y sencillas que se desarrollan con frecuencia en una sola ubicación. Se rumora que la historia se enfocará en Spawn y el detective Twitch Williams en un duelo personal al estilo de lo que hizo Steven Spielberg en Tiburón (Jaws).

Alejarse de un gran presupuesto últimamente parecer ser una gran opción para generar películas. En lugar de gastar exageradamente en efectos visuales innecesarios se presta mucha mayor atención al guión; que es lo que en realidad hace exitosa a una película. Los ejemplos más recientes son Deadpool y Logan.