Goon fue una grata sorpresa y se convirtió en un favorito de culto cuando se estrenó en 2011. Era encantadora y violenta, protagonizada por Sean William Scott, es una de las mejores películas deportivas que he visto, tal vez la que muestra más corazón.

Goon cuenta la historia real del jugador de hockey Doug Glatt, escrita por Jay Baruchel quien también escribió y dirigió Goon 2: Last of the Enforcers.

Al basarse en una historia real, la primera película hizo un trabajo grandioso y aunque se tomó algunas licencias literarias, esta segunda parte es pura ficción de la mente de Baruchel.

Han pasado seis años y para compensar el tiempo perdido, la cinta se convierte rápidamente en Rocky III. Doug “El Matón” Glatt (William Scott) vive con sencillas responsabilidades junto a su esposa (Allison Pill) y un bebé en camino. Se retiró del Hockey por ordenes médicas, pero ha surgido un nuevo adversario en el hielo (Wyatt Russell) que lo obliga a regresar y defender a su equipo. Para esto, Doug debe adaptarse a un nuevo estilo de pelea y busca la ayuda de su antiguo rival (Liev Schreiber).

Goon: Last of the Enforcers

Creo que ya hemos descifrado que Wyatt Russell es Clubber Lang y Liev Schreiber es Apollo Creed. “Pelear con la izquierda” es una gran referencia a la iconografía deportiva y la formula aún funciona. Además es excelente que todo el elenco de la primera parte este de vuelta para Goon 2, que se estrenará primero en Canadá el 17 de marzo del 2017.