¿Qué tan fan eres de una serie? o ¿Qué tan lejos llegarías para parecerte a uno de tus ídolos? Bueno, pues este doble de acción sudafricano ha gastado más de $15 mil dólares para parecerse a Trunks, el sayayin que viene del futuro en Dragon Ball Z y que resulta ser hijo de Vegeta y Bulma.

Julian Louw, quien ahora vive en California, asegura que esto no es por vanidad o obsesión, sino con una terapia. “Cuando la gente me ve como Trunks, sólo veo caras de – wow -, realmente me encanta.” El doble de riesgo aseguró que cuando eran niño lo molestaban por ser un soñador y lo veían como un debilucho. Su dolor y pena se lo guardó y encontró consuelo en la serie japonesa creada por Akira Toriyama. “Dragon Ball Z fue mi escape.”

La terapia de Louw incluye un gasto anual de 5 mil dólares, entre entrenamiento y alimentación especial, más otros elementos necesarios para parecerse físicamente al personaje. ¿Será el tinte y las espadas?

James Louw no quiere ser una maña imitación, el quiere parecerse lo más posible a la imagen adulta de Trunks.

“Cuando me convierto en Trunks me siento poderoso, carismático, genial y motivado para hacer feliz a la gente.”