Un niño de 11 años de Phoenix, Estados Unidos, fue llevado con prisa al hospital después de recibir 400 picaduras de abejas. Andrew Kunz se encontraba con un amigo disparando con un rifle de juguete a un auto abandonado. Los chicos no se percataron de que un enjambre de abejas africanizadas había establecido su panal en el vehículo. Cuando Kunz disparaba, el ruido y las vibraciones de los disparos agitaron a las abejas y rápidamente buscaron venganza.

Los paramédicos se apresuraron a la escena después de que la abuela del chico llamó a la policía y encontraron al chico en una condición critica. De acuerdo a reportes locales, el chico sobrevivió al dolor pensando en su anime favorito, Dragon Ball Z. Kunz pretendió ser el personaje de Vegeta aumentando su KI (Energia) hasta el máximo poder.

Una vez que el chico recupero la conciencia en el hospital, fue entrevistado por reporteros locales. Fue aquí cuando el chico lanzó una frase icónica. “Soy Andrew, pero pueden llamarme Vegeta.” Actualmente Kunz se sigue recuperando de sus heridas, y con tratamiento se espera que se recupere por completo.

Lo destacable aquí es que el chico haya decidido inspirarse en Vegeta, un villano, y no en Goku, el máximo héroe. Además, Andrew es alérgico a las abejas.

Así lucía Andrew antes del ataque de las abejas, y volverá a verse así cuando se recupere.