Hace 30 años, Metallica ingresaba fuerte en la historia del Rock con el disco Master of Puppets, en ese momento cuando el Glam metal estaba en su auge y los músicos de metal parecían estar disfrazados de mujeres. Aerosmith, inmortalizaría esta crítica con la canción “Dude looks like a lady” en el Permanent Vacation (1997) dedicada a Vince Neil de Mötley Crüe. No obstante, ante esta comercialización del rock, Metallica tenía muy claro el vacío musical que se vivía en ese momento y que sonido tenía que generar para romper con la hegemonía de la música comercial.

Metallica, regresó al zenit en la industria de la música con su última grabación Hardwired…To Self-Destruct (2016), la cual ha logrado unir a varias generaciones que sacuden sus cabezas a ritmo de un riff estruendoso. Ha traído nuevamente el metal a los oídos de una generación que no los conocía y a otra que se reencontró con un sonido que aprendió del pasado para llegar a un nuevo público.

Con 36 años de formación, este grupo originario de Los Ángeles, además de haber cimentado las bases del trash metal, heredó a decenas de grupos un estilo que dio paso a la evolución del género.

Historia y discografía

Formada en 1981 por Lars Ulrich, James Hetfield, Dave Mustaine y Cliff Burton, con el disco Kill ‘Em All (1983), Metallica mostró una nueva propuesta en el entonces llamado Heavy Metal, el cual estaba en una especie de transición entre el blues, rock, hard rock y del rock psicodélico de los 70´s.

Dave Mustaine

Recordemos que agrupaciones como Led Zeppelin, Deep Purple, Black Sabbath -que fueron pilares del Heavy Metal- eran ya considerados grupos de culto. Sin embargo, el público de este género estaba ávido de nuevos sonidos. Blue Öyster Cult en los setentas introdujo una mezcla de metal con sonidos ambientales e influencia del punk. Posteriormente agrupaciones como Rainbow y Judas Priest basaban su música en la combinación del doble bombo con ritmos rápidos y con gran participación del bajo y guitarra, al igual que Motörhead, grupo que sirvió de inspiración para Metallica a lo largo de su historia, una afinidad que se percibe mucho más en su segundo disco titulado Ride the Lightning (1984),

No fue hasta el Master of Puppets (1986) que los puso en la escena mundial con más de 10 millones de ventas de vinilos; en este álbum hacen un despliegue de energía, calidad musical y que no había logrado otra agrupación de este género hasta ese momento. Esta grabación sirvió para que escalaran a un estatus mayor grupos como Slayer, Anthrax y Megadeth, estos últimos liderados por Dave Mustaine quien, en 1983, abandonó a Metallica para dar paso a Kirk Hammett, el actual guitarrista del grupo.

Cliff Burton

El éxito de esta agrupación se vio opacado en 1986 por la muerte de su bajista Cliff Burton, quien fuera literalmente comprimido por el autobús de la agrupación luego que el conductor perdiera el control en una carretera con dirección a Copenhague, volcando en varias ocasiones. La revista Rolling Stone, menciona a Burton como uno de los 10 mejores bajistas de todos los tiempos en la historia del rock.

Jason Newstead

Con el ingreso de un nuevo bajista, Jason Newsted, en 1988 lanzan And Justice for All, disco que vendió más de 11 millones de copias. Para muchos es un disco un tanto más obscuro que los anteriores, muy elaborado en cuanto a la edición y ejecución de las piezas, no obstante sonido del bajo no es tan brillante como en los discos anteriores del grupo, algo que con el tiempo distanciaría a Newsted de la agrupación.

Al final de la década de los 80´s, la generación X buscaba un nuevo sonido en el rock. MTV en ese momento estaba en la cúspide de su popularidad. Géneros como el rap, hip-hop, house y la música electrónica entraban a escena, desplazando al rock que hasta ese momento el consentido entre las preferencias musicales entre los jóvenes de entre 15 a 30 años.

En esa vorágine de imagen y sonidos televisados, el Grunge, que también era conocido como el sonido de Seattle, desplazó bruscamente al Glam metal ochentero. Grupos como Nirvana, Soundgarden y Pearl Jam, presentaban videos conceptuales, con una buena edición los cuales en su mayoría estaban llenos de energía con una propuesta estridente y llena de poder heredada del punk y del metal.

Ante lo anterior, Metallica entró al estudio con una gran batería de canciones, donde buscaban mantener su lugar dentro de la escena del rock mundial. Ulrich y Hetfield buscaron que su nueva grabación fuera producida por Bob Rock, quien ya había trabajado con grupos como Aerosmith, Bon Jovi, The Cult y Skid Row.

Kirk Hamett

El resultado fue un álbum homónimo, el cual es mal llamado The Black Album de 1991, que resultó ser un golpe en la mesa por parte del grupo. Canciones como: Enter Sandman, Sad But True, The Unforgiven, y Nothing Else Matters se convirtieron en himnos de toda una generación. Los videos musicales de este disco fueron dirigidos por Wayne Isham, quien había trabajado con Guns & Roses, Megadeth y Pink Floyd. Uno de los más acogidos por la crítica fue Enter Sandman, nominada como Mejor canción rock en la edición de 1992 de los premios Grammy.

Después de una extensa gira y un periodo de descanso, en junio de 1996, aparece en el mercado Load y en noviembre del 1997 ReLoad, los cuales originalmente estaban pensados para un álbum doble, no obstante, se lanzaron de forma individual. En ambos se podía escuchar a un grupo más maduro, con un sonido fuerte, en donde sus miembros tenían un destacado papel en la interpretación de sus instrumentos. Para muchos ha sido uno de las grabaciones con más cuidado que han dado, pero sus seguidores acusaron al grupo de brindar una propuesta mucho más comercial.

En 1998, presentan el disco Garage Inc. un álbum de covers, resaltando a las bandas musicales que influyeron a Metallica como Black Sabbath, Motörhead, Bob Seger, Misfits, Diamond Head y Queen.

Para 1999, presentan S&M, en colaboración con la Orquesta Sinfónica de San Francisco, dirigida por Michael Kamen, quien había hecho los arreglos de orquesta para Nothing Else Matters con anterioridad. Los arreglos de Kamen para Metallica, le abre la puerta a un público que no conocía al grupo que le resultó novedoso que el metal orquestado pudiera sonar tan armonioso.

En enero del 2001, el bajista Jason Newsted salió del grupo por conflictos creativos al participar en la banda Echobrain. Aunado a lo anterior, Hetfield enfrentaba un problema con el alcohol, lo cual fue motivo de controversia en la industria musical.

Meses después ingresaría al grupo Robert Trujillo, ex bajista de Suicidal Tendencies, Ozzy Osbourne, Black Label Society e Infectious Grooves por lo que conocía el género a la perfección.

Robert Trujillo

Posteriormente seguirían discos como St. Anger (2003), con Bob Rock, quien nuevamente les producía. En este disco se puede escuchar a un grupo basado en las tendencias del metal en ese momento, donde hay pocos si no es que ningún sólo de guitarra. La voz de Hetfield en diversos tracks se escucha distinta, al emular a grupos de la época.

En el 2008, es lanzado al mercado el disco Death Magnetic, el cual obtenía más de 5 millones de ventas en Estados Unidos. Es el primer trabajo que es producido por Rick Rubin. Dicho álbum debutó en los primeros lugares de venta en la lista Billboard.

Para el 2012, ya bajo su sello discográfico, Blackened, lanzarían al mercado algunos conciertos en audio y video siendo el más popular el obtenido del film en 3D Metallica: Through the Never, que contó con la actuación de Dane DeHaan, quien protagoniza una historia a la par de una actuación en vivo del cuarteto. Esta película documenta la gira del 2011, en donde se aprecia uno de los escenarios más espectaculares de la agrupación.

Nuevas audiencias

En 2016, se presenta el primer sencillo de Hardwired… to Self-Destruct, el cual marca el regreso del grupo a la escena mundial. Sus primeros sencillos Moth Into Flame y Hardwired generaron halagos entre sus seguidores, ya que afirman tiene el sonido de la agrupación en sus primeros años.

James Hetfield, admitió en una entrevista realizada por Straits Times que “fue un error” haber tardado tantos años en editar un nuevo material discográfico. Sin embargo, la demora tuvo un por qué: “Amamos lo que hacemos. Escribimos canciones que queremos escuchar y eso es lo importante. No estamos intentando recrear algo que funcionó antes o probar un nuevo género o hacer alguna otra locura que no seamos nosotros”, apuntó Hetfield.

Sin embargo, este disco, es para muchos uno de los mejores trabajos. Se aprecia un sonido muy maduro, fuerte, estruendoso, tal y como es Metallica, pero con muchos tintes de brillantes en la guitarra de Kirk Hammett y la ejecución magistral del bajo por parte de Robert Trujillo. Lars Ulrich y James Hetfield produjeron un álbum con el sonido que ellos pretendían.

Metallica ha envejecido con estilo y clase, cualidades que se ganan con los años, pero que pocos saben cómo llevar. Han madurado al igual que su público y en este largo camino han ganado nuevos adeptos. Ante el dominio del pop comercial y la música electrónica, Metallica ha conectado con la generación Millennial, la cual encuentra el sonido novedoso de los angelinos, pese a que tiene más de tres décadas haciendo lo que mejor saben hacer, Rock, duro, sin cortapisas, de protesta social y hasta políticamente incorrecto.

Metallica ha regresado, y sí, sigue siendo las majestades del trash metal. En esta ocasión, no viene a dar una lección o a heredar un sonido. Está uniendo a tres generaciones bajo un mismo himno sucio y urbano en donde conviven el lumpen y el aristócrata, el iletrado y el intelectual, tomados por asalto anunciando que el metal está de regreso.

Cortesía de la revista Chido BUAP 148

Escrito por Issac Hernández