Seguro, la camiseta aún les queda muy grande para sus pequeños cuerpos, pero la lección de victoria que acaban de dar los niños españoles del Barcelona es una lección que muchos de los jugadores ya adultos de primer nivel no alcanzan a comprender.

El Barcelona B Infantil se enfrentó al Omya en la final de la World Challenge Cup en Tokio, Japón. El marcador fue apenas de 1 – 0 favorable para el equipo culé, lo que provocó que festejarán después del silbatazo final y como siempre en los eventos deportivos alguien tiene que perder. Los niños del Omya se desmoronaron, para ellos era muy importante la victoria y perdieron por la mínima diferencia.  Al ver el dolor en los rostros de sus rivales, varios jugadores del Barcelona, principalmente su capitán trataron de alentarlos uno por uno para animarlos. Las derrotas enseñan, pero hay gestos en la victoria que son mucho mas importantes y son un ejemplo que manejan estos pequeños. Ya son grandes desde hoy.